ASYA.
No soy estúpida.
La manera en la que todo explota cuando estamos juntos es peligrosa.
Me siento terriblemente atraída y todavía no sé nada sobre él.
Últimamente mi padre esta ocupado con el trabajo, luego de ello cenamos con Zach y repetimos al día siguiente, no me ha mirado desde la última vez, jugué un poco sucio provocándolo mientras me comía un par de smores pero no pensé que fuera tan fácil derrumbarlo.
Cargo una caja de chispas de chocolate llevándola a la cocina, Odette estira la masa de los croissants con un rodillo, dobla y vuelve a estirar, repitiendo el procedimiento luego envuelve en plástico para refrigerar.
-¿Te has decidido?.- pregunta poniendo una mano en su cintura.
“Aquí vamos de nuevo”
-Todavía lo estoy pensando.- reviso la masa de cupcakes a través del cristal del horno que metimos hace unos diez minutos
-Sabes que a tu padre no le importara.- su mano libre cae sobre mi hombro.
Alejo todos los pensamientos de mi mente, simplemente no quiero hacerlo, es por mí, soy yo el problema.
-Todo lo que quiero hacer es ahorrar dinero.
-La universidad es una buena idea Darling, solo ve y olvídate de todo.
Fuerzo una sonrisa, claro porque es más fácil decirlo que hacerlo, tengo todo lo que quiero, me gusta Bakery Lab, necesito aplazar esto tanto como pueda.
-Lo estoy pensando Odette.
La campana suena en la entrada principal, me limpio los restos de masa en el delantal y salgo a toda prisa.
-¡Bienvenido… ¿Pen?.- me quedo observando como una idiota, ¿es real?
-¡¿Sorpresa?!
Por supuesto que lo es, mi mejor amiga esta vestida con un overol lleno de pintura, los mismos que usa para sus clases los lleva todo el tiempo, no hay porque sentirse avergonzada de hacer lo que hace.
Rodeo el mostrador y la envuelvo en un abrazo, huele a fresas, pintura fresca y barro, dios… cuanto la extrañe, me pican las lágrimas detrás de los ojos.
-No te atrevas a llorar, maldición.
Niego fervientemente conteniéndome.
-¿Por qué no me lo dijiste?
-Entonces no sería sorpresa, no quería perderme este espectáculo.
Me alejo para observarla, esta mas delgada que de costumbre, lleva sus bonitas gafas gigante de armazón verde y su cabello rojizo peinado en una trenza, sus combat boots desgastadas y esa sonrisa que me vuelve loca.
Pen se marcho a la universidad de arte en cuanto nos graduamos, apenas tuvimos tiempo de empacar sus cosas, pero sabíamos que sería temporal, no podemos pasar mucho tiempo lejos de la otra, venimos en paquete, cuando supo que no tenía intenciones de ir a la universidad por un tiempo, decidió que volvería y aquí estamos.
-Hola Odette.- saluda con un cálido abrazo.
-Hola Pen, que agradable verte.
La conversación se mantiene viva hasta que la campana de la tienda vuelve a sonar, me giro para atender a los clientes, uno muy desagradable esta parado ahí, de pronto la tienda parece una casa de muñecas, es enorme, sus hombros apenas caben por la puerta y su presencia me ahoga ocupando todo el espacio en la panadería.
-¿Asya? ¿Odette?.- sus ojos van de mi a Odette, no parece que supiera nada sobre Bakery Lab, eso explica muchas cosas.
-¿Zach?.- Odette sale detrás de mi y se acerca a él, por un momento creo que va a abrazarlo, solo hasta que comienza a golpearlo con fuerza, Zachary no se mueve, deja que Odette lo arañe.
-¿Ese es Zachary Novikov?.- Pen a mi lado observa atentamente.
-¿Lo conoces?
-¿Tú no? Su padre era el dueño de Kov corporation, una empresa de inversiones, tienen una cadena de restaurantes también.
-¿Era? ¿Se retiro?
-Murió Darling, hace como tres meses, toda la fortuna la heredo él, su único hijo.
Trago el nudo en mi garganta, mi mejor amiga ausente me ha dado más información que ellos en un par de minutos, ahora parece incluso mas intimidante
-¿él… ya sabes… tiene… una…
-No, jamás le han capturado con nadie, ninguna mujer o amante, está completamente limpio, parece que sigue la ley al pie de la letra y su vida privada es MUY privada.- responde captando exactamente lo que quiero decir.
Suelto un suspiro, puede que llegara a pensar que tenía una novia por ahí, pero confirmar que esta soltero me quita un extraño peso de encima.
-¿Cómo lo conoce Odette?.- es su turno de entrometerse.
-Es amigo de papá, parece que de ella también.
-¡Eres un hijo de puta!.- Odette le grita arrastrándolo de la corbata, obligándolo a sentarse en una silla.
Zachary me mira con una sonrisa tirando de sus labios, sus ojos recorren mi cuerpo.
-¿Trabajas para ella?
Muevo la cabeza negando.
-No me paga.
Odette levanta la mirada.
-¡No me dejas pagarte!
-Porque no quiero trabajar para ti, solo estoy aprendiendo.
-¡Pónganse todos en mi contra hoy! Es el día de joder a la repostera.
Me rio con Pen, se acerca a mi oído.
-¿Te lo cogiste?
Mis mejillas se ponen de un rojo intenso, arrastro a Pen a la bodega con la esperanza de que nadie escuchara eso.
-¡Oye! Mierda, ¿Qué te pasa?
-Lo miras como si fuera la cena idiota, tienes suerte de que nadie se diera cuenta.
Me rindo con ella, no tiene caso, terminara descubriéndome.
-¿Es… muy obvio?
-¡No me jodas! ¡¿Cómo paso?! ¡¿Qué carajo sucedió cuando estuve fuera?!
Aprieto los parpados, respiro y le cuento toda la historia, esperando que no me juzgue, no necesito un problema más.
-¡¿Folla tan bien como se ve?!
-¡Pen!
-¿Qué? solo una duda.
-Yo… él… bueno sí, eso creo.
Cuando termino su mirada esta perdida, su semblante en blanco, sus ojos miran fijamente un punto detrás cuando sonríe con malicia.
-Darling, te llevare a casa.
Mi cuerpo se vuelve un cable lleno de corriente eléctrica, no, no, no, ¿no escucho nada verdad? No puede oír lo que dije.
-Hola Zachary, soy Pen, la mejor amiga de Asya, parece que nos veremos mucho.
Miro a Pen a punto de asesinarla, me doy la vuelta para encarar a Zach.
-No es necesario, volveré mas tarde, tengo cosas que hacer.
-Odette dice que terminaste el turno.
-Si, pero Pen volvió del otro lado del mundo, han pasado meses desde que la vi.
Mira a Pen, no hay una sola expresión en su rostro.
-Vuelve antes de que oscurezca.- dice dándose la vuelta.
-No eres mi padre, joder.
-Me gustaría que fuera mi papi.- Pen se burla en mi cara y la empujo sobre los costales de harina, se ríe a carcajadas y me sigue.
De vuelta a la vida.