No podía decir que era como volver a vivir todo otra vez, pero fue irremediablemente parecido, al menos en todo lo que se refería a protocolo. De hecho, según había entendido, esa era la idea, darles un adelanto para que ya ellos mismos estuviesen familiarizados y no perder tanto tiempo con explicaciones y preparaciones en cuanto a detalles. Ya una vez que Darat salió de rehabilitación, agradeciendo que a Seuneu se le fue permitido esperarla un día, fueron guiadas a la charla de bienvenida por una mujer morena de cabello color chocolate y ojos del mismo color, que ustilizaba un uniforme gris. A Darat le pareció que su piel era un espectáculo, porque brillaba con la luz del sol, era asombroso para ella. Por momentos creyó que la diversidad en la apariencia de los nativos no le cautivarí

