Al fin el avión estaba aterrizando, Patrick, bebía el último trago de champán, mientras, Damián con inquietud miraba por la ventana, estaba al fin en París, y sus expectativas eran muchas, tantas que simplemente, no sabía cómo canalizar sus emociones, sus pies se movían sobre el mismo lugar, este se encontraba a un lado de Alexander y Patrick. En silencio pensaba en todas esas veces que había soñado con estar en en la ciudad del amor, pensaba en como había ocurrido todo, y la forma tan peculiar que su fortuna, cambió segundo a segundo al lado de Alexander. Este último lo miraba con atención con el rabillo del ojos, para él era inquietante observar la actitud de Damián, después de todo a diferencia de su asistente, Alexander visitaba constantemente París y otras tantas partes del mundo,

