Aurora
Un recuerdo invadió mi mente, transportándome a mi infancia atormentada. Cerré los ojos y las imágenes se hicieron vívidas:
Flashback
—¡Eres una niña fea y horrible! ¿Por qué tengo que cargar con una hija tan repugnante? — Los gritos de mi madre resonaban mientras me arrojaba un vestido viejo y desgastado. —¡Vístete con esto, monstruo! Es lo único que mereces.
Aguantaba las lágrimas, evitando cruzar miradas con mi hermano mayor, el adorado por ella. Él era perfecto, el orgullo de la familia. En cambio, a mi hermano menor y a mí nos trataba como si fuéramos una plaga.
Fin del flashback
Mis pensamientos se vieron interrumpidos por la entrada de un correo en mi laptop. Abrí el mensaje donde me saludaba "Darcy", con mi seudónimo de princesa Disney “Ariel”, aunque me sentía más como la Bella Durmiente huérfana, solo que no podía dormir por muchos años hasta recibir el beso de amor verdadero.
La conversación fluía:
Darcy: He tenido un día pesado en el trabajo. Mi olvidadiza secretaria se le paso una reunión importante.
Yo: Mi mamá me echó de casa, pero mi amiga me dio "asilo político" en su departamento.
Darcy: Lamento mucho la actitud de tu madre. Todo va a mejorar, ya verás. Permíteme compartir este poema de Mario Benedetti que me inspira en tiempos difíciles:
"No te rindas, por favor no cedas,
aunque el frío queme,
aunque el miedo muerda,
aunque el sol se ponga y se calle el viento,
aún hay fuego en tu alma,
aún hay vida en tus sueños".
Yo: Gracias Darcy, esas palabras son reconfortantes. Perdona a tu secretaria Dori y ambos reímos del chiste sobre el personaje de Disney.
Imaginaba que era un friki que no salía. En medio del chat, se escuchó la voz de mi amiga Alexia:
—¡Popip! —Entra a mi habitación y se me tira encima.
—Hola princesa olmeca —la saludo.
—Tengo una manera de asesinar a tu mamá sin ser descubiertas.
Volteé los ojos.
—No estoy en planes de ser asesina.
—¡su culo! a esa vieja que dice ser tu madre —refunfuña—Merece lo malo que le pase.
Se sienta a mi lado resoplando
—¿Qué andas haciendo? —Mira mi pantalla
—Hablo con Darcy
Pone su cara de circunstancias
—mínimo ese chico debe ser un gordo, lleno de espinillas, que no sale por estar en la PC
Hace señal de asco
—no parece así además, me parece inteligente más cuando me envía poemas
Le muestro es parte de la conversación
—ten cuidado Popip —suelta preocupada— siempre estas de confiada
Asiento y río tímidamente
—no hablamos nada malo
—hay mucho psicópata suelto en internet —señala la computadora
Se que me esta cuidando hace un tiempo me diagnosticaron con asperger por lo que a veces me cuesta notar algunas cosas, paso por ingenua quizás por eso estoy sola
Alex se levanta de la cama
—Vamos a cenar, traje tacos y chilaquiles.
Mueve ambas cejas en señal de satisfacción, pues es su comida favorita. Cenamos entre risas. Alexia, mi amiga castaña, baja pero aún con su uniforme de médico se ve bonita: ojos marrones, cabello ondulado, blanca, pero dentro de ese cuerpo de pequeño había un volcán en erupción con un bisturí a la mano.
Entonces, hizo entrada Nicole, mi vampira chupa sangre favorita. Toma un taco y me miró fijamente.
—Pasado mañana tienes una entrevista en una empresa de publicidad y marketing, una de las mejores en Los Ángeles. No me falles, el cargo es de pequeña ejecutiva, pero podrás seguir con tus clases.
No podía creerlo y se lo agradecí efusivamente. Le expliqué que mañana terminaba mi contrato en mi trabajo actual y que no la defraudaría, que pronto sería yo quien pagaría las cuentas. Las tres chocamos nuestras bebidas y sonreí, porque sentía que mi vida tomaba un buen camino.
Me sentía triste. Alexia lo nota:
—¿Qué te pasa?
—Es la primera vez que como sin gritos, sin que me reprochen nada.
Alexia se lamenta por cómo me siento.
—Estoy dispuesta a hacerte una prueba de ADN a tu madre, porque no ha de ser la biológica.
Me encojo de hombros, pero internamente analizaba lo que decía. Siempre había pensado que no lo era, pero nunca lo había dicho en voz alta. Rasco mi brazo, donde me picaba mi lunar, una marca de nacimiento que me parecía poco estética, por lo que siempre la tapaba con ropa.
Mi amiga se burla
—Deja estar a la naturaleza humana. Quizás ese lunar llame la atención de tu príncipe encantador, el que tanto has esperado.
Sonreí porque algo tan horroroso, sumado a mi poca gracia no me ha traído nada bueno. Siempre las comentan sobre pelirrojas sexy y ardientes, pues les tocó una sin un poco de gracia.