bc

TERCIOPELO n***o 🌹

book_age18+
8
FOLLOW
1K
READ
dark
powerful
mafia
bxg
kicking
campus
city
sassy
like
intro-logo
Blurb

En el corazón de un MONTEVIDEO nocturno y decadente, ELENA no permite que su discapacidad defina su destino; con su bastón de ébano y el espíritu de ELVIS PRESLEY como guía, ella es la reina de su propio mundo de seda y vinilos. Su vida de libertad junto a su mejor amiga se ve alterada con la llegada de los hermanos Moretti, herederos de la mafia italiana que buscan refugio en Uruguay para enterrar su pasado sangriento.Cuando la obsesión de DANTE MORETTI choca con el magnetismo indomable de Elena, se desata un juego peligroso donde el deseo es una trampa y la lealtad una condena. Al ritmo hipnótico de BLACK VELVET, ambos se sumergirán en un romance oscuro donde el pasado criminal de los hermanos amenaza con destruirlo todo, demostrando que, incluso en el rincón más tranquilo del mundo, el amor puede ser una religión que te pone de rodillas.

chap-preview
Free preview
CAPÍTULO 1
Ecos de Terciopelo y Sombras Italianas El viejo edificio de Pocitos respiraba historias, sus techos altos y pasillos de mármol pulido guardaban el eco de incontables vidas. Pero en el apartamento 12A, la vida no se guardaba; se celebraba a pleno volumen. —¡Subile, Mica! ¡Que tiemblen las copas de los vecinos! —gritó Elena, con una sonrisa amplia y descarada. Micaela, su "hermana de vida" desde que ambas tenían la altura de un vinilo, obedeció sin dudarlo. El tocadiscos, un antiguo Garrard que había rescatado de una feria de antigüedades, ronroneó antes de que la aguja cayera con un suave chasquido. Las primeras notas de **"Black Velvet"** de Alannah Myles llenaron el salón, no solo con sonido, sino con una electricidad tangible. “Mississippi in the middle of a dry spell / Jimmy Rodgers on the Victrola up high…” Elena cerró los ojos un instante, sintiendo el bajo profundo vibrar en el suelo, subiendo por sus pies descalzos hasta cada fibra de su ser. El vestido de terciopelo n***o que había elegido para la noche se deslizaba como agua sobre su piel. A su lado, su bastón de ébano, con la empuñadura de plata labrada, esperaba. Era su complemento, nunca una muleta. —Hoy la rompemos, Elena —dijo Micaela, girando sobre sí misma, con su melena morena volando a su alrededor. Se había puesto unos pantalones de cuero que le quedaban impecables. —Siempre la rompemos, mi vida —respondió Elena, abriendo los ojos y clavándolos en el espejo del recibidor. Se acercó a él, su andar rítmico, un vaivén de caderas que no tenía nada que ver con su pierna, y todo que ver con la confianza que emanaba de su alma. Tomó su bastón. Lo alzó como un director de orquesta a su batuta. “Black velvet and that little boy's smile / Black velvet with that slow southern style…” Comenzaron a moverse, una coreografía improvisada que habían perfeccionado a lo largo de los años. No era un baile, era una declaración. Elena usaba el bastón para pivotar, girando con una elegancia depredadora, sus ojos oscuros llenos de una chispa peligrosa. Se sentían sexys, atrevidas, invencibles. —Una nueva religión que te pondrá de rodillas —cantó Micaela, riendo. Elena asintió, con una sonrisa que no llegó a sus ojos. En el fondo, era cierto. La música era su religión, y la seguridad que les daba, su templo. Mientras tanto, en el apartamento 12B, un silencio tenso solía reinar, solo roto por el suave murmullo del Río de la Plata o el tintineo ocasional de una copa de vino tinto. Pero esa noche, el silencio fue profanado. La vibración de la música traspasaba la pared medianera. Al principio, era solo un zumbido molesto, pero luego, el ritmo se hizo más definido, más insistente. Luca Moretti, el menor de los hermanos, dejó de pulir su Beretta 92. Levantó la vista, sus ojos oscuros entrecerrados. —¿Qué demonios es eso, Dante? ¿Las vecinas tienen un boliche adentro? —gruñó, con su acento italiano más marcado que de costumbre. La tranquilidad de Montevideo le ponía los nervios de punta; echaba de menos el caos y la adrenalina a la que estaba acostumbrado. Dante Moretti no respondió de inmediato. Estaba de pie, junto a la ventana, observando las luces de la rambla. Su figura alta y musculosa proyectaba una sombra imponente en la habitación. Una cicatriz sutil en su mandíbula se tensó ligeramente. Escuchó la melodía, una voz femenina grave y seductora, acompañada de un bajo sensual que se metía en los huesos. “Up in Memphis the music's like a heat wave / White Lightnin' bound to drive you wild…" —No es un boliche, Luca. Es… diferente —dijo Dante, su voz rasposa, casi un susurro. La canción tenía un aire a viejo blues, a rock and roll clásico, pero con un toque moderno y oscuro. Se acercó lentamente a la pared, apoyando una mano en el yeso. Pudo sentir la vibración, la energía que irradiaba del otro lado. No era el rock estridente que esperaría de una fiesta. Había algo más. Algo crudo, potente. Una sensualidad peligrosa. —Es Elvis, ¿no? Siento ese estilo viejo —comentó Luca, acercándose también, la curiosidad superando su irritación. —Más o menos. Es una mujer cantando, pero con la misma energía. Como si quisiera… provocar —respondió Dante. Cerró los ojos, intentando captar cada palabra, cada inflexión de la voz. No era solo música de fondo. Era una declaración. “Black velvet and that little boy's smile / Black velvet in that slow southern style / A new religion that'll bring ya to your knees / Black velvet if you please…” La letra caló hondo en él. "Una nueva religión que te pondrá de rodillas." ¿Quién era esa mujer al otro lado de la pared que cantaba con tanta audacia? ¿Qué clase de mujer se sentía tan dueña de sí misma como para irradiar esa energía a través del hormigón? Luca se encogió de hombros, volviendo a su arma. —Da igual, Dante. Mañana hablaremos con ellas. A ver si bajan el volumen o compran auriculares. Dante no se movió de la pared. La música terminaba, dejando un eco persistente en el aire. No era un simple ruido molesto. Era una invitación. Y en su mente, una imagen difusa, pero potente, empezaba a formarse: una mujer de terciopelo n***o, un bastón de ébano y una sonrisa que prometía el cielo y el infierno a partes iguales. Mañana no hablaría solo del volumen. Mañana, las conocería.

editor-pick
Dreame-Editor's pick

bc

Relatos de una ninfomana

read
36.1K
bc

Una niñera para los hijos del mafioso

read
57.8K
bc

La Venganza De La Ex-Luna

read
3.0K
bc

Mafioso despiadado Esposo tierno

read
26.4K
bc

Lecciones de Papi

read
5.2K
bc

La esposa rechazada del ceo

read
221.1K
bc

MI POBRE ESPOSO MILLONARIO

read
9.1K

Scan code to download app

download_iosApp Store
google icon
Google Play
Facebook