Trampa

1478 Words
Grigori -¿Sabes usar un arma?- le pregunte a Gaia mientras corríamos hacia las camionetas. -No Grigori, y si supiera, te aseguro que no le atinaría a nada bajo la lluvia. -Escúchame- nos detuvimos al lado de uno de los últimos containers que teníamos para cubrirnos- de aquí a las camionetas tenemos un poco más de cien metros, no te despegues de mí, y cualquier movimiento extraño me lo informas. Ella solo asintió y tomo mi mano en cuanto se la ofrecí. Definitivamente este no era un momento para nuestras rivalidades, y por suerte, la griega fue capaz de entenderlo. Tras asegurarme que nadie venia detrás nuestro, comenzamos a correr hacia los vehículos, desgraciadamente, Gaia tenia razón, con la lluvia torrencial que caía sobre nosotros, era realmente imposible poder ver bien hacia donde íbamos. -Creo que no es por aquí Grigori. -Lo es, no podemos detenernos. -Es enserio, creo que estamos yendo al lado contrario. Me detuve por un momento para comprobar si lo que decía era cierto, y tras mirar en todas las direcciones, comprobé que tenia razón. No estábamos en el camino correcto. -¡Grigori, cuidado! El grito de Gaia me alerto a tiempo, por lo que pude esquivar la puñalada del tipo que salió de la nada, pero me fue imposible evitar la patada que me llevo al piso haciendo que perdiera mi arma. Fue inútil intentar encontrarla, en primer lugar, por la intensa lluvia que entorpecía mi visión, y luego por los otros dos tipos que aparecieron para ayudar a su compañero. Decir que pude deducir cual de los tres me golpeaba sería una mentira ya que me encontraba aun tirado recibiendo patadas .Uno de ellos se distrajo con la griega que se había lanzado sobre la espalda, por lo que aproveche y saque de mi bota una navaja que enterré directamente en el pie que venia dirigido a mi cara. Cuando el imbécil cayo a mi lado tome su arma para dispararle directamente en el rostro, y sin perder tiempo derribe también al otro tipo que tenia encima, y cuando quise hacer lo mismo con el que estaba con Gaia, ya nos los vi. Me incorpore rápidamente tratando distinguir algo, pero nuevamente, debido a la lluvia fue imposible. -¡Gaia! ¡Gaia! Estuve a punto de llamarla nuevamente, pero un relámpago ilumino todo el lugar haciéndome mucho más fácil ver, y encontrarla. Un mastodonte de casi dos metros llevaba a la griega a rastras, mientras que ella gritaba y pataleaba tratando de liberarse. -¡Suéltame imbécil!- grito tratando de soltar el agarre de su cabello. -¡Cierra la maldita boca perra! Cuando el sujeto estuvo por golpearla, mi presencia llamo su atención. -Suéltala. -Ven y oblígame niñito. -¿Crees que perderé el tiempo contigo?- reí- no lo vales- dije antes de disparar. El cuerpo de Gaia cayo de golpe al ser liberado. -Vámonos, ya hemos perdido mucho tiempo. La tomé del brazo levantándola y comenzando a correr hacia donde vi más movimiento. Si no era posible llegar al hangar, volvería con mi hermano y que sucediera lo que tenia que suceder. -Estamos volviendo. -Lo sé. -Alguien viene hacia nosotros. -También lo sé- gruñí. Me detuve y apunte directo a la cabeza del sujeto que venia corriendo hacia nosotros, pero bajé el arma en cuanto pude ver que era Luka. -¿Qué demonios hace aquí? -Nos emboscaron, no hay forma de llegar a los vehículos por allí. -¡Carajo! Tu hermano no va a estar nada contento. Los disparos se oían cerca de nosotros, pero a su vez iban cesando. -¿Cómo van las cosas aquí? Ponme al tanto. -Bajaron muchos hombres por la colina de la iglesia, pero no eran mercenarios, solo inútiles que parece que enviaron a morir. No puedo decirte cuantas bajas llevamos, pero no son demasiadas por lo que vi. -¿Qué hay del cargamento? -Nada, y eso es lo extraño hermano. -Esto no es bueno. Tome a Gaia del brazo y junto con ella y Luka nos dirigimos hacia donde estaba mi hermano hablando con Bastian. En el camino nos encontramos demasiados cadáveres, pero por suerte no muchos eran de nuestros hombres. Al verme, mi hermano se dirigió furioso hacia nuestra dirección. -¿Qué demonios hacen aquí? -No emboscaron, y el maldito clima no ha ayudado a encontrar otra salida. -El clima, ¿O no has querido irte idiota? -Da igual, dime qué ha pasado aquí. -Ni mercancía, ni Ivanov. Ha sido una maldita trampa. -De ser así, debemos volver a Rusia ahora. -Volver seria una perdida de tiempo- dijo Bastian- Solo había dos rutas, si nos damos prisa, quizás los interceptemos antes de que entreguen la mercancía. -Eso si seria una perdida de tiempo- contradije- si tu hombre esta muerto, significa que toda la información con la que contábamos es falsa. -O quizás solo apresuraron sus planes- alzo la voz. -O quizás solo los retrasaron- alce la vos por sobre la del alemán- el caso es que no lo sabemos. Por lo que lo más sensato, seria volver a Rusia y preparar un nuevo plan, una nueva estrategia. -Pues esa decisión no es tuya- grito- el maldito hombre que torturaron y asesinaron, era como mi hermano. Y alguien nos traiciono, de lo contrario no encuentro posible el hecho de que lo hayan descubierto. -Hay que calmarnos- intervino Anton- fue mi error subestimar a Ivanov, y créeme que te daré lo que me pidas, pero al volver a Rusia. No podemos ir a ciegas y arriesgarnos a perder más. -¿Dónde esta la griega?- pregunto ignorando a mi hermano. Gaia salió de detrás mío para darle la cara a Bastian. -¿Hay algo que debamos saber?- cuestionó parándose delante de ella. -No, por lo menos no de mi parte. Les dije más de una vez que Ivanov no era de fiar y que no debían subestimarlo. Pero soy mujer, y lo que les intente decirles no era importante para ustedes- respondió con superioridad nada adecuada para el momento- aquí, el señor Zhukov- señalo a mi hermano- literalmente me grito que yo no iba a enseñarle nada con respecto a la mafia. Asique no me quieran culpar ahora de sus errores. Anton miro a Gaia queriendo asesinarla, los nudillos de su mano izquierda que sostenían su arma se habían puesto blancos debido a la presión ejercida sobre el mango. Lentamente, me coloque delante de mi hermano para evitar un desastre, en este momento nos convenia tener a Gaia, no estábamos seguros de si ella tenía más información. -Debemos irnos. No es momento para esto. -Reúne a los hombres- hablo Bastian en dirección de mi amigo- al llegar a Rusia nos separaremos. Era evidente la molestia de Bastian frente a la situación, pero sabía que, al llegar a casa, mi hermano lo convencería de seguir aliados ante el búlgaro. El viaje al hangar fue mucho más rápido que cuando fuimos hacia la capilla, en menos de media hora ya nos encontrábamos llegando donde se encontraba nuestro avión, pero al ver con claridad, el panorama no era alentador. -Los malditos estuvieron aquí y asesinaron al piloto- dijo Luka llegando a nuestra camioneta; ellos habían bajado antes que nosotros. Conocía muy buen a mi amigo, y sabía que había algo más. -Habla- demande llamando la atención de mi hermano y Bastian. -Creo que deben verlo ustedes mismos- respondió simplemente. Todos bajamos del vehículo para ver de que se trataba, pero ni en mil vidas hubiese estado listo para lo que vería. Luka apareció frente a mi con una laptop, y susurrando un “Lo siento” reprodujo un video. El infeliz de Ivanov estaba sentado sobre una caja de armas con una sádica sonrisa en su rostro. “¿Sabes? Siempre creí que los grandes capos no subestimaban a ningún enemigo- rio- ¡Maldición! Lo de ustedes fue un maldito error de novatos. Jamás, ¡Jamás! Debieron pensarme tan poca cosa, jamás debieron creer que sería tan fácil destruirme- suspiro pesadamente fingiendo calmarse-. Podemos llegar a un acuerdo, aún hay tiempo. Ustedes tienen algo que yo quiero; que es mío más bien. Y yo tengo algo que ustedes quieres, o por lo menos el niño Zhukov- se levanto lentamente e hizo señas a alguien para que se acercara- Me devuelven a mi zorra, y yo les devuelvo a la suya- al decir aquello, destaparon la caja sobre la que se encontraba, y allí, inconsciente se encontraba Nina-. Me mantendré en contacto para que me hagan llegar una respuesta- sonrió mirando a la cámara y pasándole el filo de una navaja al rostro de mi mujer- procuren no demorar con la respuesta, porque yo me estaré divirtiendo con la linda y dulce Nina” En el preciso momento en el que el video se cortó, todo mi mundo se vino abajo.
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