Terminé de saludar e intercambiar algunas palabras con los representantes de las marcas de esta noche, algunos eran más amables que otros, pero no fue impedimento para esfumar la sonrisa de mi rostro. Mis tobillos comenzaban a doler y junto a Jack, decidimos volver a la mesa después de felicitar a Emma por su colección Primavera-Verano, su empresa es la más cualificada para la colaboración, después de Lancaster Collection. Estando a unos metros de la mesa de Doinel, un golpe leve en mi pierna me hizo detener el paso y di media vuelta para reclamarle a quien sea que lo hizo, bajé la mirada hacia la persona en silla de ruedas, encontrándome de nuevo con sus ojos miel, pero algo andaba mal, este no era el hombre con el que hablé hace aproximadamente hora y media. Este hombre era

