Me resultaba difícil de creer lo que mi padre estaba diciendo, y es que eso no era todo, sino que Alexander estaba al tanto de todo antes que yo, su propia hija, la que estuvo en peligro y lo sigue estando, la que salió más afectada por una mujer que fingió ser la mejor amiga de la familia por tantos años y ahora, el peligro seguía, pero no solo para mí, sino para mi propio hijo. Mi padre terminó de contarme el pasado que tuvo con esa mujer, si es que se le podía así. La Sra. Dubois le confesó a mi padre que estaba enamorada de él un día antes de la boda de mis padres, pensando que mi padre correspondía sus sentimientos y con aquella confesión iba a dejar todo tirado para huir con ella, pero se equivocó, pues la rechazó y continuó con su boda como si esa mujer no

