Tristán jugaba despreocupado con los nuevos juguetes que mi padre le regaló, tan ajeno a todos los problemas que lo rodeaban, me parecía injusto que siendo tan pequeño estuviera en constante peligro. Yo más que nadie sabía lo era estar en peligro siendo tan pequeño, por ello mis padres hicieron lo posible por mantenerme al margen de mi apellido, pero yo no quería eso para mi hijo. Vincent se mantuvo en silencio desde que terminé de contarle lo sucedido con Alexander, le di todos los detalles y lo invité a que estuviera presente en la conversación que tendría con Alexander y mi padre en unos minutos, solo esperaba que mi padre terminara su charla con el par de colaboradores y poder reunirnos en su despacho. — Sabes, has hecho bien al pensar prim

