El chófer se detuvo en el aeropuerto privado donde esperaba el Jet privado de mi padre, listo para llevarnos de nuevo a París, mi hogar. Abby, Maga, Tristán y yo, fuimos los últimos en llegar, pues mi amiga quiso ir por el camino más largo para darle un último vistazo a las calles de New York, pues era incierto cuando volvería a visitar la ciudad, ya que al volver, estaríamos sumamente ocupados en el proyecto de colaboración. Maga, quien estaba en el asiento de copiloto, fue la primera en bajar de la camioneta y tomó las cosas de Tristán antes de alejarse. Abby y yo tardamos en bajar, pues mi amiga se estaba retocando el maquillaje y me pidió que la esperara, mientras hablaba sin cesar sobre lo frío e indiferente que es Vincent con ella, desde que ella se atre

