Después de soñar casi toda la noche con Yurik, me despierto aturdida, y muy mareada; creo que llegué a tener un orgasmo. No sé qué hora es, la verdad que aquí dentro no nos dejan ver la luz del día, me asomo por la ventanilla, y sé que por el silencio que hay en el pasillo, debe ser todavía de madrugada. Hoy me toca bañarme, me pondrán la camisa de fuerza, y me llevarán a las duchas, aquí no te dejan ducharte todos los días a no ser que sea estrictamente necesario. Para que no nos perdamos por el camino, o no hagamos algo que esté prohibido nos ponen un enfermero, que se encarga de hacer de centinela y vigilarnos en todo momento. Creo que para él es todo un lujo, ya que observa especialmente como las mujeres nos duchamos. Después de dos o tres horas, esperando a que traigan el des

