Tyler Hamilton.
Sé que estábamos en un vehículo, porque podía sentir como nos movíamos, tenía una venda en los ojos, y me encontraba un poco asustado, como no estarlo me encontraba con dos personas, que no eran humanos, y que en cuestión de segundos, me pueden destrozar.
El vehículo se detuvo, escuche como una puerta se cerraba, de pronto la puerta de mi lado se abrió, y uno de los hermanos, me tomo del brazo, sacándome fuera, un escalofrió me recorrió el cuerpo, ya que estaba haciendo un poco de frio, y yo solo andaba con camisa de manga corta.
─si Leonor se entera de esto nos matara.─ la voz de otro hombre sonó a unos metros de distancia de nosotros.
─ Ella no se enterara, nadie de aquí se lo va a decir ¿tú se lo dirás chico bonito? ─ apretó un poco más fuerte mi brazo.
─para nada, me lo llevare a la tumba, se los prometo.
─bien, ¿está todo listo Cristóbal? ─ pregunto uno de los hermano
─Si, ha sido la mejor idea que pude haber tenido.
Caminamos por un par de segundos, la madera crujió bajo mis pies, y el ambiente cambio, estaba un poco más tibio, el olor a limpio se filtraba por mi nariz.
─bien futuro cuñado, veremos si eres digno de serlo.
La venda callo, de a poco comencé abrir los ojos, mientras me acostumbraba a la luz, podía distinguir a tres hombres frente a mí, Jacob, aiken.
─vaya, vaya, vaya, mi prima tiene buen gusto, el hombre es guapo.─ el hombre se acercó a mí, con una mirada extraña.─ mi nombre es Cristóbal guapo, soy el primo de estos dos y de la reina claro está.─ intento acariciar mi rostro, pero lo aparte.─ mjm me gusta.
Jacob le golpeo el hombro, para luego empujarlo un poco lejos de mí.
─tranquilo mi primo es algo intenso, y también inofensivo, él sabe que Leonor le cortaría la cabeza si te pensara de una manera que no fuera algo familiar.
─bueno, comencemos con la fiesta, veremos si eres digno de formar parte de nuestra familia.
Y así comenzó todo, una mesa de póker, muchos tragos, y muchas apuestas.
No sabía en qué momento, había llegado un tatuador, y se encontraba marcando, el cuerpo de aiken o Jacob, no lose en estos momentos, estoy demasiado borracho para saber, quien es quien.
Una música comenzó a sonar, era una música en otro idioma y con buen ritmo, las luces cambiaron a unas de color rojo y azul, la puerta se abrió, y de ella entraron mujeres, muchas mujeres.
─ comenzó la fiesta.─ Cristóbal hablo de una forma extraña.─ para ustedes ellas y para mi ellos.─ apunto a un grupo de chicos, que solo estaban en ropa interior y con el cuerpo aceitado.
Las mujeres nos comenzaron a bailar, eran hermosas, con cuerpos lindos, pero ninguna como Leonor, ninguna tenía su mirada, su sonrisa, su trasero, o sus piernas.
Con dificultad camine, hacia un sofá que estaba apartado de todo, me tome de golpe al contenido del vaso que tenía en mi mano, y me recosté en el sofá, la cabeza me daba vuelta y el contenido de mi estómago, se comenzó hacer presente para poder expulsarlo de mi cuerpo, me recosté de lado y expulse todo.
Joder que asco.
Cerré los ojos por un momento, después de unos minutos, los gritos de los muchachos se dejaron de escuchar, la música dejo de sonar y los gritos se hicieron presente, sentía mi cuerpo pesado, no me podía levantar del sofá, intenten, pero solo fue en vano. De pronto un aroma dulce llego a mí, yo conozco ese aromo, pero en estos momentos no me acuerdo.
─mira cómo te dejaron estos animales─ la dulce voz sonó en mi oído, su aliento choco contra mi mejilla.─ te sacare de aquí.
Con una ágil fuerza, me levantaron del sofá, la persona que me cargaba, me tomo por la cintura, mientras que pasaba uno de mis brazos por su hombro. Es un poco más baja que yo, pegue mi nariz a su cabello,
Huele delicioso.
Escuche como una pequeña risa salió de su cuerpo, ¿lo habré pensado en voz alta? , j***r estoy tan borracho que no se, nada ni siquiera puedo mantener los ojos abiertos.
El frio viento me golpeo el rostro, logrando que mi estómago se volvieron a revolver y expulsando todo de mi interior, los gritos se escuchaban aún más fuertes, pero solo eran voces agudas, mujeres, eran voces de mujeres.
─Me voy con Camila, Cristóbal y tus hermanos.─ hablo una mujer.
─yo llevare a Tyler a su casa, ¿ellos se encuentran bien? ─ pregunto la persona a mi lado.
─ Camila está furiosa, mañana Jacob no se salva de nada, tienes, suerte fue el único que no estaba rodeado de chicas.─ ambas personas rieron.
Estaba sobre algo, muy blando y como, todo tiene un delicioso aroma, como pude me acomode donde estaba, intente abrir nuevamente mis ojos, pero aún me encontraba muy borracho, y j***r necesitaba ir al baño.
─ ¿necesitas ayuda?
Solo puede asentir, me cargaron con cuidado, me hicieron caminar un par de pasos.
─ Estas en el baño, ¿te puedes sostener solo? ─ volví asentir, como pude me baje el cierro y saque mi polla para poder orinar, sentía como el `piso temblaba y se me movía de arriba hacia abajo.
Me volvieron a dejar sobre la superficie plana y cómoda. No me lave las manos ¡j***r!
El aroma dulce me volvió a embriagar y a llenar mis fosas nasales, y así fue como de a poco me comencé a quedar dormido.
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Dios, quien abrió las malditas ventanas.
─ ¡papa, porque no cierras las ventanas! ─ grite, enterrando la cara en la almohada, aspire el aroma y un delicioso aroma dulce, me llego de golpe, recuerdo haber sentido este aroma ayer.
Joder que dolor de cabeza.
Gire mi cuerpo quedando boca arriba, los parpados me pesaban, y la cabeza me estaba matando, de a poco comencé abrir mis ojos, esta no es mi habitación.
Joder, no debí tomar tanto ayer, me senté en el borde de la cama, y me fije en el vaso de jugo y unas pastillas, sobre la mesa de noche, sin dudarlo lo tome.
¿Dónde estoy?
Volví a mirar en la habitación, las paredes estaban pintadas de un color lila, una televisión colgaba en medio de la pared, apuntando hacia la cama, al lado izquierdo había una puerta, mientras que en la derecha había otra, en una esquina se encontraba un escritorio, lleno de papeles pulcramente ordenados, y un gran ventanal, era una habitación hermosa. Con cuidado me levante y camine hacia la puerta que se encontraba en la izquierda, y era el baño, era enorme, no me fije en lo detalles solo entre hice mis necesidades, me lave la cara y ocupe mi dedo para lavar mis dientes, no me a poner a revisar todas las cosas, no sé dónde estoy, y estoy seguro que al dueño no le gustaría saber que estuve, registrando sus cosas.
Al salir de la habitación me encontré con un pasillo, con cuidado camine, sus paredes eran de un color blanco, había muchas fotos colgadas en ellas, de unos niños pequeños solos y junto a sus padres, me acerque a una foto, donde salía una señora muy hermosa junto a un hombre igual de guapo, los ojos del hombre se me hicieron familiar, pero en estos momentos no me acordaba de dónde.
─son mis padres hace 19 años atrás.─ pegue un brinco del susto.─ lo siento
Me gire para mirar a la dueña de esa dulce voz.─ tu madre es hermosa, al igual que tu padre, tienes sus ojos.─ volví a fijar mi mirada en la foto.
─Si, muchos me lo dicen al igual que a Jacob, mi padre está orgulloso de al menos sacar algo de él.─ me gire para volver a mirarla fijamente.
─ ¿Qué hago aquí, reina Alpha? ─ pregunte sin apartar la mirada, ella enderezo su espalda y se aclaró la garganta
─ayer mis hermanos te llevaron a emborracharte, al enterarme, trate de comunicarme pero nadie contesto, los buscamos y al encontrarnos estaban todos muy borrachos y rodeados de mujer.─ j***r no recuerdo nada, espero no haberla cagado.─ tranquilo tú estabas en un sofá acostado y solo, pero no podía ir a dejarte a tu casa en tu estado así que te traje a la mía, y tranquilo no abuse de ti.─ sonrió, si j***r sonrió, y tiene la sonrisa más hermosa del puto planeta.
─te agradezco tu ayuda.─ ambos nos quedamos en silencio, de un momento a otro, mi mente quedo en blanco.─ yo…
─yo…
Amos hablamos al mismo tiempo, y volvimos a sonreír nerviosos, j***r parecemos dos putos adolecentes, sin saber qué hacer.
─ usted primero reina Alpha.
─Leonor, solo dime Leonor.─ asentí en confirmación.─ bueno..yo..yo..quería saber si te gustaría ir a cenar hoy en la noche, digo solo si quieres, tampoco me enojaría si no quisieras, digo aunque me encantaría ─ ella comenzó a hablar apresuradamente, yo comencé a reír.
─ sería un placer, salir a cenar contigo Leonor.─ un brillo se instaló en sus ojos, y en mi rostro una sonrisa.
─genial, ¿tú que, querías decirme?
─Yo quería pedir disculpas, por cómo te hable ayer, fui algo..
─ ¿inmaduro?
─si, algo así, pero lo siento si, a mí me gustaría conocerte, solo tenme un poco de paciencia ¿sí?, tengo fantasmas que me atormentan, y soy un poco cerrado con mis sentimientos.─ ella asintió, y volvimos a quedar en silencio.
─ Bueno, yo me tengo que ir, mi padre debe de estar preocupado.─ ella volvió asentir, sin decir ninguna palabra.
Pase por su lado, baje unas escalares, al abrir la puerta alguien me toma del brazo, me gire a mirar a la persona y era mi ojos color cielo.
─Tyler, hoy paso por ti a las ocho ¿está bien? ─ asentí.─ bueno, adiós nos vemos en un rato, ella estaba por marcharse, pero algo en mi me hizo reaccionar la tome del brazo girándola dejándola a solo centímetros, de mi rostro, nuestros alientos chocaron y sé que el mío solo olía a alcohol mientras que ella olía a café.
Sin pensaron bese su mejilla, y me quede así por unos segundos, su piel se sentía tan suave, mi estómago se apretó, y de pronto me sentía nervioso de una manera inexplicable.
─te estaré esperando.─ susurre.
Al salir, solté un suspiro, y espere que los temblores de mis manos se calmar, había un auto esperando afuera.
─beta Justin ─ salude.─ ¿será mi chofer?
─ Al parecer ahora soy tu nuevo niñero, serás la futura luna de la manada.─ se burló.─ así que tengo el deber de protegerte, también no tengo otra opción, tengo que acatar las órdenes de mi reina y sobrina.
Ambos reímos, y nos subimos al auto en marcha así mi nueva casa.