—¡Por favor Camila! ¡Escúchame! reconozco que fui un completo idiota contigo. Te causé mucho daño, fui injusto contigo, no te di el beneficio de la duda. Me porté como un patán. Pero no sabes cuánto me arrepiento de haber actuado de esa manera, me dejé cegar por el dolor, la sed de venganza y eso lo lamentaré el resto de mi vida; Te dije palabras que no sentía solo para herirte, mas ahora por nuestro hijo, te suplico me des una segunda oportunidad. Te juro que viviré para amarte cada minuto de mi vida, compensaré cada una de tus lágrimas derramadas por mi causa, Camila ¡Te amo! —Maximiliano, no podía expresar con palabras cada uno de los sentimientos que embargaban su corazón, su pecho se sentía oprimido por las emociones. Intentó levantarse de la cama, necesitaba sentirla, asegurarse que

