Meses después, Matt regresaba del campo junto a Chase. El chico ya no poseía en el rostro los golpes que le había propinado Wayne por simple diversión, estaba por completo recuperado de las agresiones. Las marcas de aquel conflicto comenzaban a superarse en el interior del rancho, aunque no la olvidaban del todo. A pesar de que la tranquilidad volvía, ellos habían aprendido importantes lecciones que les quedarían de por vida. Las pruebas que habían logrado reunir los policías y lo ocurrido en el establo fueron pruebas suficientes para mantener a Wayne tras las rejas por un largo tiempo. Darryl, como lo había prometido, ayudaba a que el sujeto no saliera de allí. Entendió que su antiguo capataz, además de violento, resultó un tipo peligroso, capaz de urdir los planes más macabros y de

