Solo era una cita entre amigas, eso es algo natural, pero ella comenzaba a gustarme, y era algo mucho más fuerte que todos los sentimientos que hasta ese momento había sentido en la vida. A penas le conocía nada y ya me gustaba, de la misma forma que ella demostraba que sentía eso hacia mí. En casa yo estaba intranquila, no me concentraba en nada y por primera vez era la que empezaba las peleas con mis hermanas. Cuando mi hermana llegó de la escuela. Una hora más tarde de lo normal, se me acercó. —Oye, una de tus amigas me envió esto —me entregó un papel doblado de la misma forma que la que había roto hace dos días. Rápidamente lo recibí y lo leí. “Quería tanto que fuéramos por esos helados. Lástima que te fuiste antes. Algo me dice que no querías verme… dime que eso no es cierto” Te

