Una pasión oculta

1008 Words
Belkan A cada minuto que pasa tengo menos paciencia. Siento que se escap cada vez más rápido de mi, del poco control que tengo. Empiezo a sentir ansiedad. Soy incapaz de calmarme, de esperar... De no saltar sobre la yugular de ese cabrón que vino a mi casa, a mi club... a mi propio terreno a intentar matarme. —Ocúpate de toda es gente de mi seguridad que dejó que pasaran esos capullos —ordeno atrapando el puente de mi nariz entre mi pulgar y el anular —ordeno a Rand —. Y prepara un equipo de asalto, iremos a su terreno,. Tienes pocos minutos para darme una ubicación. Esta vez si errores. El silencio es mi señal para entender que hará su parte, y esa misma certeza me empuja a salir de aquí y dejarme arrastrar por la necesidad que me hace ir a por Jade. No sé que me hace que tenerla cerca me vuelve loco por volver por más. No tengo ni idea. No soy del tipo que anda detrás de mujer alguna pero esta es diferente. Y aunque si, suena a tópico... ella es distinta, me hace sentir algo que me vuelve adicto de su presencia y solo la he visto una vez. ¿Qué pasará cuando acumulemos más... tiempo juntos? Vuelvo a ma sala donde está ella y veo sus ojos, otra vez está despierta. Cierro la puerta después de indicarle a mi hombre y su gente que salgan, quiero hablar a solas con ella. —Dime que ha pasado —implora haciendo un gesto de dolor. Sus ojos verdes se clavan en los míos y a pesar de que están tristes y marchitos, son preciosos.. —Aún no lo sé pero nos han atacado, supe que puede que alguien que quiere recuperar algo yo tengo y que por supuesto no voy a entregar, pero lo voy a solucionar. No tienes de que preocuparte. Mientras estés bajo mi protección nada te pasará. Ella me mía esperando más información, algo menos ambiguo pero no puedo decirle que la buscan a ell, que la persiguen y que sino me hubiese salvado la vida y salido herida, ahora probablemente ya no estaría a mi lado. En mi poder. No quiero asustarla ni que salga huyendo, tengo que saber más pero no es el momento. —¡¿Mis amigas?! —pregunta. Es tan dulce que me produce ternura Jamás he sentido cosas tan ... suaves, por una mujer. Nunca he sentido que tengo que proteger a nadie más que a mi gente, mis hermanos y mi negocio pero ella... ella me hace sentir cosas peculiares. —Mi gente y mis hermanos abandonaron l instalación ya y están en un sitio seguro —explico esta vez sin mentiras o maquillajes —, al mismo al que te van a llaver ahora. Non saldrás de la cama hasta que vuelva y... —¿Y si no vuelves...? Otra vez su voz se pinta de dulzura, de preocupación honesta y me pregunto si se trata solo de un instinto natural suyo, si tal vez de veras le importa mi destino o solo esté sopesando la posibilidad de escapar si muero. Todas las opciones me hacen dudar, me hacen sentir inquieto pero de cualquier modo sé que no va a pasar nada y que volveré y terminaré de solucionar con ella lo que siento cuando la veo. —¡Volveré! —aseguro. Se me acelera el pulso y siento un nudo en la garganta. Todo mi cuerpo reacciona ante su cercanía cuando me pongo inclinado sobre ella en la cama. Esos ojos, la bendita boca y tod ella... incluso herida es increíblemente atractiva, tanto que produce dolor verla din poder tocarla, reclamarla. Su grueso pelo le acaricia la piel de una forma envidiable. Los labios carnosos tiemblan, se asustan. Ella es perfecta y eso resulta casi intimidante. Es como un presagio bueno o malo, no lo sé, de cuanto me puede enloquecer. Intimida. Asusta. No tiene una vara mágica pero sus ojos son fascinantes, su mirada desconcierta y hechiza. Es difícil de comprender pero sus palabras, su sonrisa... la forma en que frunce las cejas me producen fascinación. L deseo, la quiero tener y lo peor es que siento que es mi destino aún sabiendo que la he comprado, que no está a mi lado por su voluntad pero peor aún... la tengo, porque no dejaré que se vaya aunque tenga que obligarla a estar conmigo. —No pienso permitirte que no lo hagas. De repente me confundo, me mareo... me da vértigo empezar a creer que es posible que se sient como me siento yo por ella. Sin razón aparente. Entonces todo se va al garete. Mi autocontrol se esfuma y me pierdo. Y estallo. Simplemente l me abalanzo sobre ella. La beso y me besa con fuerza y todo s vuelve una batalla hambrienta. Me llevo a mi mismo contra la cama encima suyo, abriendo mis palmas a los ladoa de su rostro mientras sus manos vuelan a mi cabello y las mias la imitan y se hunden en su pelo. Nos besamos como si la humanidad fuese a acabarse y, maldita sea, lo disfruto tanto que estoy a punto de derretirme. Toma mi labio inferior entre sus dientes y tira con ímpetu. Gimo y me estrecho aún más contra ella como puedo sintiendo cómo la sangre caliente va a desbocarse, cómo el deseo va a desbordar mi cuerpo, cómo absolutamente nada que no seamos nosotros, este beso, sus manos en mi piel, importa. Sintiendo cómo el preludio de lo que podrá ser cuando la haga mía porque Dios sabe porque se lo estoy diciendo ahora mismo... que esta mujer es mía, y su cuerpo pronto me pertenecerá. Nunca permitiré que se de otra forma. Sé que hay un pasión oculta entre los dos. Puedo sentirlo y espero que ella también porque el maldito mundo prenderá en llamas cuando la tome, cuando l haga mi mujer... con todo lo que tengo y con todo lo que soy.
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD