Capítulo 5 – Un problema a la vez

1890 Words
Más tarde empecé a pensar en cómo mejorar lo que pasaba con Miguel y llegue a la conclusión de que lo mejor era hablar con él, aunque sé que eso se me hará algo difícil porque no puedo hablar casi con él a menos que salgamos de casa así que decidí pedirle que fuera por mí al trabajo y así al menos todo el camino lo tendría sólo para mí, pero también tenía la situación de que él sabía ponerme nerviosa y no entendía por qué era que pasaba eso, y no entendía tampoco que demonios pasaba entre él y Katherina es decir ¿Andan? O no...no entendía que pasaba entre ellos, pero definitivamente a Katherina no le gustaba que yo pasará tiempo con Miguel. -Miguel ¿podemos hablar? - pregunté con voz baja no quería que pensará que era una orden o algo así y quería evitar alguna confusión o pelea, toque antes de hablar, pero no me volteó a ver en ningún momento. -Tengo un poco de prisa, Pero ¿Qué paso? - dijo revisando papeles con cara de frustración, pasaba las manos rápidamente de unas hojas a otras, se movía de un lado al otro, del escritorio a los estantes o al librero. Empecé a creer que era el peor de los momentos para hablar, parecía bastante angustiado por el hecho de que buscaba algo que no encontraba. -Miguel quiero que hablemos, pero tranquilos ¿Te importaría pasar por mí a mí trabajo hoy? - me volteó a ver algo desconcertado, asintió con la cabeza y salí del despacho, no entendí muy bien porque es que le sorprendió eso, pero había conseguido hablar con él que era lo que me importaba. Lo de Katherina me intrigaba cada vez más, pero no sabía si era correcto preguntar o no. Fui a mi cuarto me arreglé me puse una falda rosa y una blusa negra, la falda no me agradaba mucho ya que era ajustada, pero una compañera me dijo que debía arreglarme más tal vez le haga caso... Por hoy... La ropa no era cómoda, pero sentía que me veía bien y eso lo cambiaba todo. Salí de la casa y me fui al trabajo, todo el camino y en el trabajo no dejé de pensar en Miguel y en cómo le preguntaré lo de Katerina, si había optado por dejar lo de Katherina claro, supongo que no era buena idea pensar cosas que posiblemente no eran, mis compañeros me hablaban y yo contestaba cosas completamente diferentes a lo que me decían, creo que después de un par de horas decidieron ignorarme porque no recibí más visitas de ellos. Trataba de apurarme lo que más pudiera para irme con Miguel. Pasaron las horas, salí de trabajar y espere media hora para que Miguel llegará, pero no llegó... me dolió no verlo ahí pero no puedo decir nada, esperaba con ansias el verlo ciertamente tenía una gran ilusión por estar con él. Decidí caminar a casa, cuando iba caminando ya cerca de la casa un coche hizo sonar el claxon, me sobre salte y voltee a ver quién había hecho eso, obviamente con la intensión de que yo me asustara o que al menos volteara. Logre distinguir que el tipo que conducía sonrió levemente. - ¿Cómo esperas que valla por ti si no sé dónde trabajas? - Preguntó Miguel desde el interior del coche, estirándose para poder llegar a verme desde la ventana del copiloto, lo único que hice fue sonreír y subir al coche, dejé de sentirme como estúpida por pensar en él todo el tiempo. -Lo siento. - Dije algo apenada, creo que me puse roja en ese momento, había olvidado por completo decirle dónde trabajaba, ver su reacción en la mañana hizo que olvidara todo. -No importa aun así fui a buscar en los posibles lugares donde podías trabajar y ahora ya sé, aunque llegue algo tarde a donde trabajas. - me sorprendió su respuesta no esperaba que me dijera que me fue a buscar al trabajo o mejor dicho a todos los posibles lugares donde podría trabajar, sonreí y le di un beso en la mejilla como agradecimiento, me sentía plena a su lado, aunque pensaba en Sergio también ¿Acaso era culpa? - ¿De qué querías hablarme? - pregunto con la mirada fija en el camino, su perfil era bello, dios él era tan guapo, sexi y atractivo. -Bueno es que desde que te fuiste las cosas quedaron algo raras entre nosotros y no quiero esto quiero que estemos juntos como antes, bueno al menos tratar de estar igual, no me gusta estar así con alguien tan importante para mí como lo eres tú. – al decir como antes sentí algo extraño, creo que yo no quería que fuera como antes y por su cara creo que tampoco él, ya que cuando dije eso frunció levemente el ceño, o tal vez no creía que era lo que yo decía. -Está bien, vamos a un parque de aquí a que lleguemos piensa en el orden de las cosas que quieres hablar y llegando hablamos ¿Está bien? - asentí con la cabeza y empecé a darle orden a mis ideas, decidí que primero le aclararía lo de la fiesta, luego lo de Katherina y al final lo de Sergio... ¿Sergio se volvió parte de la lista? Me preguntaba mientras pensaba ir era lo que debía hablar de él, porque él ya formaba parte de esta lista, si él no solía ser tema de conversación para mí. Llegamos al parque y me volteó a ver con una ligera sonrisa en los labios, definitiva y completamente él era tan perfecto. -Bien dime cual es el primer tema. - Me dijo un poco risueño, era tan sexi. -Lo primero de Lo que quiero hablar es sobre lo de la fiesta. - dije viéndolo a los ojos y luego bajando la mirada a mis manos que se mostraban nerviosas, sentía que estaba roja y que sudaba a no más poder. -Está bien dime que paso lo de la fiesta. - se puso un poco serio, pero no tanto como en todas las veces que imaginé este momento en mi mente. -Lo que pasa es que esa noche creo que te molesto lo que me escuchaste hablando con Luis y las cosas no fueron a como parecían. - su cara era un poco más sería, conforme iba hablando más de lo ocurrido esa noche. El tema de Luis tampoco me gustaba, pero tenía que hablar sobre eso. - ¿Entonces como fue? - dijo con voz claramente más molesta. -Estaba hablando con él porque él llegó a decirme que podía darme todo lo que yo quería, pero le dije que él no me iba a poder comprar como a las demás chicas que iba a necesitar algo más para poder conseguirme, pienso que no fue la mejor respuesta pero es que creí que así se iba a callar y así fue, pero llegaste tu y sólo escuchaste lo último y no quería que pensarás que yo sólo quería sacarle dinero a las personas o algo así.- dije con la voz un poco quebrada, en verdad no quería que el creyera que yo era esa clase de persona, lo que quería era estar bien con él. -No niego que lo pensé creí que tal vez eras como los rumores solían decir, pero una vez fuera de aquí pensé que eso era una tontería porque jamás has sido así. - lo primero que pasó por mi mente fue ¿Que rumores? Y ahora entendía menos la razón por la que se fue tan repentinamente. - ¿Entonces no te fuiste antes por mi culpa? - pregunté un poco más animada pero aún desconcertada. -No fue por un negocio que surgió de último momento. -eso me alivio por completo, todo este tiempo pensé que había sido mi culpa que él se fuera. - ¿Por qué no le dijiste eso a papá?... Él me dijo que no sabía porque adelantaste el vuelo. -No lo hice porque era una sorpresa. - si ahora estaba más segura de que debía de dejar de hacerme ideas. -Bueno eso lo explica... espera ¿qué rumores de mí? - pregunté por qué ya sé me estaba olvidando. -Bueno es que cuando llegaste la familia todos decían que tú y tu mamá sólo querían sacarle dinero a papá, pero conforme te fui conociendo me di cuenta de que tú eras todo lo contrario a lo que decían así que dejé de creer eso, pero al escucharte esa noche pensé que tal vez sólo me habías mentido todo ese tiempo y la verdad me sentí mal al pensar que no eras lo que creí- Dijo con tono algo triste y de decepción. -Qué bueno que no creas que soy así. -estaba mucho más aliviada que el resto del día, por fin se aclaró todo. -Vamos a caminar un poco. - Dijo indicando que nos bajaremos del coche, nos bajamos y me tomo de la mano para caminar. Cuando íbamos caminando grité ¡Alcánzame! Y salí corriendo, él me siguió como antes lo solíamos hacer, aunque esta vez hubo algo diferente, al alcanzarme ambos tropezamos y yo quedé abajo de su cuerpo y él sobre mí y ambos sonreímos, nuestras respiraciones eran agitadas y estaban nuestros rostros muy cerca uno del otro, por un momento desee que me besara, por su expresión en los ojos pude pensar que él también lo quería, su mirada se dirija a mis ojos y después a mis labios como dudando de hacerlo o no, pensé que eso era lo que quería aunque contrario a lo que reflejaban sus ojos se apartó de mí. Se levantó y me tendió la mano... Me levanté rápido y sacudí mi cabello evitando que algo se pudiera quedar. -Vamos ya es de noche tenemos que ir a casa. - dijo mirando el reloj que siempre jalaba en la muñeca, nos fuimos a casa, aunque felices recordando la caída y el juego, aunque no mencionábamos lo que habíamos sentido, quería decir algo acerca de ello, pero no sabía cómo hacerlo, ni yo sabía que era lo que había sentido. Al llegar a casa subimos jugando también a nuestros cuartos, me acompañó a mi cuarto y antes de entrar me dijo "Buenas noches mi princesa" y me dio un beso en la frente, se dio la vuelta sin que pudiera decir algo, creo que eso ya se le hizo costumbre, tenía mucho que no me decía así, cuando estábamos más chicos creo que me decía "princesa" para subirme el ánimo, siempre funcionaba. Una vez dentro de mi cuarto revisé el celular y vi que tenía muchas llamadas de Sergio y un mensaje *Te vi bien acompañada en el parque, más cuando estaban acostados* Nos vio a mi Miguel y a mí por un momento me preocupe en cómo le iba a explicar luego reaccione en que no tenía que explicarle él es mi hermano y sólo eso... al pensar eso recordé que en el parque anhelaba que me besara. Me acosté decidida a no pensar en nada más, era extraño lo sé había pasado hoy, pero decidí dejar las cosas para mañana, darles un orden y seguir como si nada como Miguel lo hizo antes de llegar al parque.
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