No respondí a eso ya estaba cansada de sus estúpidas acotaciones sobre él y yo en una cama. Es más que obvio que eso no pasaría nunca, o por lo menos mientras este consciente, no pasara. Sus intentos por tomarme la mano fueron muy seguidos y mis rechazos se hicieron notar cada vez que lo intentaba. Caminamos hasta la playa que estaba a solo unos metros del hotel. Nos sentamos sobre la arena. James usaba su celular mientras yo me moría de calor, por lo que decidí quitarme el vestido y tomar sol en bikini, por supuesto. - ¡Pensé que era más gordita! -dijo divertido. - Pareces escuálida. -carcajeó. Me hizo enojar. -Maslow, cállate si no quieres tragarte una piña en este instante. - dije provocando su risa. -Solo estaba molestando. A decir verdad, me gusta tu cuerpo. Yo estaba de espalda

