Capítulo 26: Rompiendo las reglas

1141 Words

SIENNA RINALDI Tomé una manzana roja, estaba enorme y jugosa, tanto que se me hizo agua la boca. Le di unas monedas al de la tienda, la froté contra mi pantalón y le di una buena mordida. Antes de alejarla de mi boca la cara de felicidad fue reemplazada por una de angustia y reconocimiento. «Eres una necia. No importa cuánto me esmere en darte una orden, siempre terminas haciendo lo que se te hincha la regalada gana», había dicho la encargada del orfanato aquella vez después de que me cayera del techo de una auto oxidado y viejo, abriéndome de la rodilla hasta el tobillo con un pedazo de metal levantado. Entonces volteé en todas direcciones, viendo la calle en ambos sentidos. La gente caminaba a mi alrededor sin prestarme atención, haciendo sus compras, nadie sabía que en realidad yo no

Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD