Capítulo 12

1322 Words
4 Creo que lo he mencionado y lo he tomado varias veces, el transporte público, eso que siempre me lleva a mi destino rutinario y habitual de mi monótona vida; pero admito que disfruto tomarlo y viajar en el, ahí vez personas y parte de su vida, parece broma pero tengo amigos por este medio de traslado, se hizo algo cotidiano y divertido para mí, ya que disfruto mirar por la ventana o tomar una siesta, es relajante. Un día cualquiera que me dirigía a mi casa, vi por la ventana una pareja joven, era algo muy poco común ver que una pareja de ese tipo pelear en la calle, generalmente ese tipo de parejas se están dando muestras pequeñas cariño en plena vista del público o demasiadas, pero ver que se están gritando la una a la otra en público es un escándalo poco común de ver, deseaba que lo que sentía al verlos, cómo se gritaban y como se veían a los ojos, fuera erróneo, pero mis ojos no se equivocaron al ver lo que paso con ellos en las noticias.   El matrimonio Suaste. Una matrimonio es la una unión de amor, amistad, fidelidad, para pasar el resto de tu vida a lado de una persona que te complementa tu felicidad o al menos es lo que le hicieron creer a esta joven pareja de casada, generalmente las parejas jóvenes se casan más por cuestiones pasionales que por amor y miden las consecuencias que traen a su vida después  de tomar esa decisión tan importante, que no se debe tomar a la ligera, pero en este caso paso así. Aimar y Renard Suaste un matrimonio joven, el cual festejaron su unión felices, pensado que al encontrar al amor de su vida jóvenes disfrutarían cada momento de su vida llenos de mar brindada por el otro. Aimar era una chica dulce y bondadosa, ella siempre trataba que su alrededor estuviera bien, siempre eran primeros los demás y luego ella, siempre tratando hacer sonreír a las personas; así un día conocía Renard al verlo triste en uno de los bancos de la escuela, hablo con él y en cuestión de minutos le saco una sonrisa, así era Aimar con las personas; con el tiempo se convirtieron en buenos amigos y un día cuando Aimar esta triste Renard la hizo sonreír con más facilidad, a comparación de ella a las personas, de esa manera nació el amor de ella hacia él y con el tiempo él le correspondió su amor. Decidieron casarse ya que sentían que estaban hechos uno para el otro, no les importo que fueran aún jóvenes que apenas iniciaban la vida adulta, creían que mientras estuvieran juntos nada más importaría, sin más se casaron felices pensado que su amor seria eterno; creo que está claro que en esta historia va a salir algo mal. Al principio que todo brillaba para ellos, al tener carrearas terminadas fueron contratados de inmediato en una revista importante, Renard como diseñador gráfico y Aimar como editora de la misma , tenían un lindo departamento todo lucia ir bien para la joven pareja, pero al paso de los meses los gastos elevados que se iban saliendo de su presupuesto se convirtieron en poco tiempo en deudas, pero el primer golpe de este matrimonio joven fue que a Renard lo despedirán por un error en el diseño, que parecía el mismo diseño de la competencia, por lo cual fue despedido ante ese error. Así Aimar se volvió el soparte de la casa, mientras Renard estaba en casa buscando empleo, pero al no encontrar trabajo con la remuneración que Renard quería, dejaba ir grandes posibilidades de empleo y ante eso lo volvía más irritable, pero sobre todo al pasar más tiempo, los meses estando de amo de casa le dejaba parecer esa idea empezando odiar estando solo haciendo limpieza, en un momento dejo de hacerla y se iba durante el día a poder el tiempo, por lo cual dejaba esa carga también a Aimar; ella a pesar de hacerse cargo de los gastos, de proveer el dinero y limpiar la casa, le tenía paciencia a Renard sabía que las cosas no iban bien para él, pero sobre todo soportaba sus conducta porque ella de verdad lo amaba, más que el tiempo, las preocupaciones y la frustración que tenía Renard también se fue desvaneciendo poco a poco el amor a Aimar; su relación iba cada vez más poco a poco de caída libre a un agujero donde no saldrían como antes los dos, el amor se volvió algo del pasado en este matrimonio. Aimar sabía que las cosas no iban nada bien en su matrimonio, pero no se daba por vencida en que podían salir de eso juntos, pero las cosas que habían pasado eraba solo la punta del iceberg que estaban a punto de ocurrir. Un día Aimar llego cansada del trabajo, esperaba solo llegar a casa y estar con Renard, pero al llegar encontrar la casa vacía sin rastro de él, la hizo sentir en profunda soledad, sabía que esto ya tenía que poner un fin a su situación y hablar con él, pero aun lo amaba, no estaba aún lista, espero a Renard todo la noche que llegara, pero la no llegar se empezó a preocupar hasta que salió por completo el sol Renard llego en total estado de ebriedad, al verlo así se sentía deprimida por él, no podía mantener el equilibrio por sí mismo, así que se acercó a él para ayudarlo, pero eso fue el segundo impacto de su matrimonio, Renard no solo olio alcohol sino también a sudor y a perfume de mujer de cual no era de Aimar , pero lo que más dolido de ver así a Renard, fue ver en su cuello marcas y labial, ese día fue la primera vez que Aimar se rompió, el saber que Renard la había engañado significaba que ya no la amaba, era algo demasiado decepciónate e hiriente para ella, pero solo era una parte del iceberg que viviría ellos. Cuando Renard se le había bajado los rezagos del alcohol y empezaba su resaca, vio Aimar sentada enfrente de le con una cara de seriedad que nunca había visto en ella, tanta seriedad en su rostro daba miedo. - ¿Qué paso? - Llegaste ebrio. - Ya veo, disculpa, se me fue el tiempo y se subieron los tragos. - Yo diría que también se te subió algo, que a mi punto de vista se me hace algo repugnante de tu parte. - ¿Pero qué?, tú nuca me habías hablado así, ¿de qué hablas?, no recuerdo haber hecho algo malo. - La palabra malo se queda corta con lo que hiciste. - No entiendo por qué te pones de esa actitud que no es muy tuya. - ¿Entonces cómo quieres que me ponga?, la ver las marcas de tu cuello y con labial en ellas, con ese oloroso perfumé que no es mío. En ese momento comprendió lo que decía Aimar, en eso recordó lo que había hecho anoche, después de ir a un bar se topó con una mujer desconocida y…había traicionad la fidelidad de Aimar y sus votos matrimoniales. - Mira te lo puedo explicar…estaba ebrio no sabía lo que estaba haciendo y… - ¿No sabías lo que estabas haciendo?, por favor, ¿esperas que me trague ese cuento?, es mejor que no lo niegues y admitas que… ¡Me fuiste infiel! - Aimar lo siento mucho…sé que una disculpa no arregla nada, pero… - Exacto no arregla nada. - Pero, ¡Yo te amo! - Pues al parecer con tus actitudes y con lo que haces ya no. Pensaba hablar contigo y encontrar una alternativa, pero la ver lo que hiciste, creo que lo mejor… - ¿Aimar…que estás diciendo? - Quiero que nos divorciemos Renard. En ese momento empezó a sonar el teléfono de Aimar.
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