Podría decir que he cometido un error tras otro, pero este sin duda es uno de los peores que he cometido. Estar en estado de ebriedad no me ayudo en nada y dejo salir mi Lucia pervertida, ridícula y estúpida, esa que no debía salir ni siquiera asomando un miserable dedo. Aunque ahora siento una vergüenza inmensa, por lo ocurrido, por otro lado, no podría decir que me arrepiento del todo, estuve con Illán, pero no del modo en que yo esperaba que fuera. Lo tengo a mi lado, lo observo completamente desnudo, su trasero allí, tan apetecible, pero espabilo y paso a sentarme sobre mi cama. Si me preguntaran que si quiero otra vez, por supuesto que sí, lo de hace un largo rato fue algo incómodo y quiero experimentar más, pero, mi lado de cordura me dice que no, que no doblegue y me mentalizo. En

