Jimena solo está alimentando sus fantasías.

1383 Words

Jimena caminaba de un lado a otro en su habitación, con el corazón acelerado. Aún podía escuchar los ecos de la fiesta: las risas, los murmullos, las miradas de desprecio. Esa noche había sido un desastre. No podía permitir que todo quedara así. Sabía lo que tenía que hacer. Sacó su teléfono, marcó un número y, tras unos segundos, una voz varonil contestó al otro lado. —¿Jimena? —Necesito un favor —dijo ella sin rodeos—. Urgente. —Dime. —Mi padre tenía una cuenta en uno de tus bancos. Tú lo sabes. Necesito acceso a una de sus tarjetas ilimitadas. —Eso no es tan sencillo… —Es para mí. No voy a usarla para caprichos. Solo necesito que confíes. Hubo un silencio breve, luego una exhalación resignada. —Te la haré llegar en una hora. …… La brisa nocturna golpeaba suave en la terraza

Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD