-Decidí ir a casa, creo que ya había caminado por cerca de dos horas hasta que por fin llegue a casa-
-Toque la puerta-
-Mi abuela fue quien me recibió-
-¡Hija! ¿que te paso?-
-Abuela-
-Ella abrió sus brazos, yo la abracé con fuerza-
-Otra noche que la pase llorando, siento que se me iban acabar las lágrimas-
-Abuela ¿Que voy hacer?-
-Tranquila mi niña, se que lo querías mucho pero el tiempo te ayudará a sanar-
-Hay algo que no te he contado-
-Me senté delante de ella, trate de limpiar un poco mi rostro-
-¿Que pasa hija?-
-Abuela yo estoy embarazada-
-Ana-
-Lo siento tanto abuela, en verdad lo siento-
-Mi abuela volvió abrazarme-
-No te preocupes amor a ese bebé no le faltará nada, serás una buena madre- mencionó
-Dos días después de la supuesta boda era el momento del funeral, se anunció que el empresario Jaden Smith sería enterrado-
-Me vestí como pude, quería ir a despedirme de él-
-Llegue a la iglesia donde estaban dándole sus últimas honras-
-Me senté en la parte de atrás, se que nadie me conocía-
-Una vez la ceremonia terminó vi al hombre misterioso de la iglesia, el agarró el ataúd de Jaden, otros hombres iban a su lado-
-Los vi salir, yo los seguía de cerca-
-En el campo santo comenzaron a enterrar a Jaden, veía una mujer de edad llorar, se que es su madre pues Jaden me mostró sus fotos-
-El hombre misterioso estaba de pie, parecía casi una estatua-
-Esperé que todos se marcharan, una vez ella me acerqué a su tumba-
-Hola Jaden, la verdad no se que decir, se supone que hoy estaríamos disfrutando de nuestro matrimonio y mírame ahora, te estoy despidiendo-
-Siento que nos faltó tiempo para conocernos, estoy casi segura que nuestro matrimonio iba a funcionar-
-Quiero que sepas que tendremos un hijo, aunque no te conocerá juro que yo le hablaré de ti todos los días-
-Deje una rosa blanca sobre él y me marche-
-Mi abuela me esperaba en la pastelería, las dos iríamos al médico hoy, desde que me enteré que estaba embarazada no había iniciado mis controles-
-¿Lista hija?-
-Si abuela-
-Las dos entramos al centro médico, me indicaron por donde debía ingresar, me atendió una doctora-
-Le haremos unos exámenes de sangre después pasaremos a realizarle una ecografía-
-Yo solo asentí-
-Me hicieron las muestras, me llevaron al cuarto de imágenes, me acosté en una camilla, la doctora levantó mi blusa, me aplicó un gel sobre el vientre, poco a poco vi como el monitor proyectaba unas imágenes-
-Aquí está tu bebé señora Mayorga-
-Es tan pequeñito-
-Estás atravesando la sexta semana de embarazo, todo esta perfecto pero debes comenzar con las vitaminas y la sana alimentación-
-Si señora haré todo lo que me indica-
-La doctora me entregó las imágenes de mi bebé, también todas las indicaciones-
-Nos veremos pronto Señora Mayorga-
-Mi abuela y yo salimos del centro, tenía antojo de un helado así que mi gruñona me lo concedió-
-Ana ¿Le contarás a su familia?-
-No lo sé abuela, no creo que ellos quieran saber de mi-
-Mija ellos son una familia muy poderosa, si algún día se enteran es probable que quieran quitárselo-
-Ellos no tienen por qué saberlo-
-Volvimos a la pastelería , al menos aquí todo era alegría, las ventas cada día aumentaban-
-Ana-
-Camilo, ¿como estas?-
-Estoy bien, algo ocupada como vez-
-Supe lo de tu novio, quiero que sepas que lo lamento mucho-
-Gracias Camilo-
-Lo que necesites sabes que puedes contar conmigo-
-Lo se-
-Sentí su abrazo, en verdad en este momento lo necesitaba-
-Los días iban pasando, estaba cerca de cumplir mis dos meses de embarazo, iba juiciosamente a los controles-
-La Pasteleria cada día crecía mas, ya tenia 10 empleados, no podía creer que esto estuviera pasando-
-Cada domingo iba a visitar a Jaden, le contaba cómo iba evolucionando nuestro bebé-
-Desde hace un tiempo para acá he sentido que alguien me vigila, mi abuela dice que estoy paranoica, supongo que tiene razón-
-Hoy era día de inventario así que me quede sola, ya todos se habían machardo, le aseguré a mi abuela que si se me hacía muy de noche me quedaría a dormir allí-
-Terminé, vi que aún no era media noche así que decidí ir a casa, no estaba lejos solo son unas calles-
-Cerré la puerta del local con llave-
-Al salir vi a un hombre recostado sobre un auto, no podía verlo bien pues estaba oscuro, solo veía el humo de su cigarrillo-
-Lo mejor era huir de ahí, debí quedarme adentro-
-Me di la vuelta iba a entrar de nuevo-
-Ana-
-¿Dijo mi nombre?-
-Me gire a verlo-
-¿Quien eres?-
-Ví como apagó el cigarrillo con su zapato costoso-
-Se acercó a mi, ya podía verlo mejor, yo estaba en aterrorizada-
-Soy Damian Smith-
-¿Smith?-
-El hombre cada vez se acercaba más a mi, pude notar que estaba lleno de tatuajes, estaba vestido impecablemente, tenía un olor a madera, si que era varonil, no se si eran las hormonas del embarazo pero en definitiva este hombre me aceleraba hasta el alma-
-¿Puedo pasar?-
-Vi como señalaba el local-
-¡No!-
-Tengo que hablar un asunto importante contigo-
-Es mejor que se vaya, un riquillo como tu no debe estar aquí, es peligroso hay muchos delincuentes por aquí-
-Ellos son los que corren peligro, ¿entramos?-
-Ya le he dicho que no-
-Es mejor que lo hagas Ana, vengo hablar de Jaden Smith, mi hermano-
-Este es el hombre de la boda, también del funeral-
-Esta bien entra, pero solo será 5 minutos-
-Le abrí el local y lo dejé pasar-
-Le ofrecería algo pero me imagino que solo bebe licor y aquí no hay-
-Un café n***o por favor-
-Le serví el café y me senté a su lado-
-Quede sorprendida al ver su rostro, tenía el cabello n***o como la noche, también poseía barba, pero me llamó la atención sus ojos, uno era verde y el otro azul-
-¿Que es lo que quieres?- pregunté
-Quiero hacer un trato contigo-
-¿Que trató?-
-El hombre probó el café, hizo una expresión de agrado-
-Delicioso-
-Por favor no de más vueltas, ¿que es lo que quieres?-
-Ví como soltó el café, para luego hablar-
-Se la señora Smith-
-¿Que? Por lo visto estás loco, ¿Acaso no te acuerdas que Jaden murió?-
-Lo se, pero yo soy un Smith-
-Espera espera, ¿Qué estás diciendo?-
-Lo que escuchaste Ana, se la señora Smith, mi esposa-
-Otro Smith lo mejor es que te vayas-
-Me levante y le mostré la salida-
- El hombre terminó todo el café y se levantó, vi como se ajustó el traje-
-Llegó a mi lado-
-Me iré por ahora, pero sabrás de mi pronto-
-Véte-
-Ana es mejor que aceptes, es la única forma que protejas al niño que llevas dentro-
-¿Ah?-
-Ya no alcancé a preguntar, el hombre simplemente se marchó-