Una semana larga de trabajo en la firma de Felicio Deluca, cumplía sus labores junto con Luna y luego salían con Mandi a ayudarla con sus preparativos para la boda. —Joder, no puedo. —Solo a ti se te ocurre venir en tacones a un día de compras. -Mandi se sacaba los zapatos al sentarse y reía al oír el comentario de Rebeca. —Luna. ¿Por qué dejas que se burle de mi? —Joder, porque tiene razón. ¿Por qué venir en tacones? Rebe y yo estamos de zapatos bajos y podemos caminar más. —Compraré unas sandalias en la siguiente tienda. -Las tres se levantaron de aquel banco en una plaza y caminaron a la siguiente tienda, como prometió, Mandi compró unas sandalias y se cambió aquellos tacones de diez centímetros. Siguieron caminando, conversando, comprando decorativos y luego pasaron a ver el vesti

