VII. Partido y Besos.

1365 Words
Luego de Scott escapara volvimos a entrar al Jeep, aunque quisiéramos, no podíamos hacer nada. Stiles comenzó a conducir rumbo a mi casa, ambos debíamos estar listos para esta noche, yo como mejor amiga de Scott debía estar presente, además de asegurarme de que nada malo pasara, y Stiles debía estar preparado para "jugar", pero como el entrenador nunca lo enviaba al campo, era más que seguro que sería un espectador más, al igual que yo, de una posible catástrofe. Durante el viaje hubo un silencio incomodo, de esos en los que no sabes que decir, ni que hacer. Nunca había estado con Stiles sin Scott rondando cerca. Para mi suerte llegamos a mi casa. — Cuando veas a Scott intenta tranquilizarlo, por favor— le dije mientras bajaba del Jeep dispuesta a entrar a mi casa — ¿Crees que no podre hacerlo?— preguntó ofendido. — Te conozco, Stilinski. Tu lo único que das son dolores de cabeza. Hizo una expresión sorprendida antes de responderme: — Eso hiere mis sentimientos, Van Acker. Subí mis hombros y manos en señal de que no me importaba, mientras subía los peldaños de la puerta. — No finjas que no te importo. ¡Nos vemos allí!— gritó esto último a causa de nuestra distancia y que el Jeep ya había comenzado a avanzar hacia su nuevo destino. Suspiré. Stiles sí que es un caso particular. Mi padre no se encontraba en casa, pero no era de extrañarse. Lo escucho llegar a la madrugada, seguramente alcoholizado, chocando con todo a su paso. Subí a mi habitación y me dirigí al baño para darme una ducha rápida, al terminar opté por ponerme un jean n***o con algunas rasgaduras en él, un buzo gris con la inscripción ya muy conocida por Tate en American Horror Story: "Normal People Scare Me" en n***o y unas Convers botitas, también negras con algunas tachuelas en los costados externos. Me peiné un poco y bajé las escaleras. Le dejé comida y agua fresca a Draco y salí para subirme al taxi que había llamado anteriormente, no sin antes acariciarle la cabeza a Draco en modo de despedida. Al llegar al campo de Lacrosse, fui hacia las gradas y me senté en uno de los asientos vacíos de la quinta fila, era un buen lugar, ya que no estaba arriba de todo dónde veías a los jugadores como hormigas, pero tampoco abajo donde debes esquivar las cabezas de los jugadores que están en la banca para poder ver el partido decentemente. Vi a Scott y Stiles entrar al campo, los saludé y cuando me vieron, ellos a mí. El partido comenzó, Stiles fue a la banca, mientras que Scott fue a su posición de titular. Me sorprendí al ver que Allison se sentó junto a mí con quien parece ser su padre, pero lo que me dejó en completo shock fue cuando Jackson empujó a Scott, provocando que este cayera al suelo. ¡¿PERO QUIÉN SE CREE?! ¡SE SUPONE QUE AMBOS SON DEL MISMO EQUIPO! Definitivamente Jackson me cae peor ahora que antes. Vi a Melissa, la madre de Scott angustiada por su hijo, y como no estarlo si quedó partido en dos, pero gracias al cielo, Scott se levantó y continuó como todo un profesional, tal vez lo último no tanto... Jackson finalmente, luego de arrebatarle la bola a Scott anotó un gol, toda la grada estalló con entusiasmo, yo sólo me limité a aplaudir, ese estúpido no necesitaba más ego del que ya tenía. Vi que Lydia se dirigía hacia Allison, en otras palabras hacia mí. Decidí irme a la banca donde estaba Stiles, por lo menos no escucharía los gritos chillones de la pelirroja. — ¿Cómo va todo?— pregunté al sentarme a su lado. Stiles se sorprendió al verme sentada a su lado, pero al parecer lo dejó pasar. — Bien, creo que se está controlando, pero Jackson no ayuda mucho qu-- Paró de hablar al fijar su vista a un punto específico en las gradas, al girar creí que estaba viendo a Lydia, pero al fijarme bien vi que estaba viendo el cartel que ella y Allison sostenían: "Te amamos, Jackson". Ahí lo comprendí, ¡Scott había visto ese cartel siendo sostenido por Allison! Volví mi vista hacia Stiles y ambos sabíamos lo que pensamos con sólo esa mirada. — Oh, mierda— dijimos a la par, para volver a centrarnos en el partido, esta vez vigilando a Scott más de lo que lo estábamos haciendo anteriormente. — Esto no será bueno— dijo. El partido volvió a iniciar con el saque de Jackson. La pelota voló por los aires, en ese instante Scott corrió para saltar en el hombro de un jugador del otro equipo, y así agarrar la pelota. No podía estar más sorprendida, definitivamente este no es el mismo Scott que conocemos. Scott comenzó a esquivar a todo contrincante que se le cruzaba con una agilidad increíble para terminar con el cuarto gol a favor de Beacon Hills, todos saltamos de nuestros asientos, en nuestro caso del banco, para festejar el punto ganado. En el próximo saque un jugador del otro equipo tenía la pelota pero al ver a Scott, sorprendentemente se la paso. Nadie podía creerlo, ni siquiera Stiles que se encontraba mordiendo su guante. En ese momento el entrenador se acercó a nosotros. — ¿El jugador contrario acaba de darle la pelota a McCall?— preguntó sentándose al lado de Stiles. — Si, eso creo, entrenador. — Interesante. El partido continuó con muchas hazañas por parte de nuestro amigo, pero al parecer, el destino no quería que todo sea color de rosa. Por un momento Scott se detuvo, parecía indeciso y turnaba su mirada de un contrincante al otro, esto no era bueno... — No, Scott, no— susurré. Pero finalmente a segundos de terminar el partido, tiró la pelota anotando el último gol del partido. — ¡¡¡SI!!!— gritamos al mismo tiempo con Stiles. — ¡POR DIOS, SI!— continuó. La euforia era tanta que no me importo abrazar a Stiles con toda la fuerza que mis brazos me permitían. Al acabar la muestra de afecto hacia él, Stiles estaba quieto con sus ojos a más abrir, mirándome sin creer lo que acaba de ocurrir. — No te acostumbres, Stilinski— le sonreí. Él sólo rodó los ojos y dirigió su vista al campo. — ¿Y Scott? Miré hacia todas direcciones pero Scott no estaba aquí. — Hay que encontrarlo. Pero antes de comenzar la búsqueda Stiles vio a su padre hablar por teléfono, parecía importante. — Papá, ¿qué ocurre? Corrimos hacia los vestuarios, si Scott no estaba allí, entonces sí estaríamos en verdaderos problemas. Además, debíamos contarle lo que el Sr. Stilinski nos acaba de informar acerca de Derek. Pero al llegar nos encontramos con lo que menos esperábamos. Allison y Scott estaban compartiendo saliva, no bastaría decir que un poco desesperados. Con Stiles retrocedimos y nos escondimos tras los casilleros, pero apenas terminó el beso, Allison se despidió de Scott y antes de salir nos habló dirigiéndose a nosotros. — Hola, chicos— nos saludó, le devolví el saludo moviendo mi mano y volité hacia Scott, sí que estaba feliz. Scott se nos acercó con cara de bobo enamorado, tenía ganas de pegarle una buena cachetada, pero sería buena por hoy. — La besé— nos dijo sonriendo. — Eso vimos— contestó Stiles. — Ella me besó. — También vimos eso— le conteste esta vez—. Es bueno, ¿no? — No sé cómo, pero me controlé. Pude lograrlo— suspiró—. Tal vez pueda hacerlo, tal vez no es tan malo. — Si— dijo Stiles alargando la última sílaba—. Hablamos después— le palmeó el pecho dispuesto a irse, pero Scott lo detuvo. — ¿Qué?— preguntó. — El forense examinó la otra mitad del cuerpo— contesté. — Lo diré simple— siguió Stiles—. El forense determinó que el asesino es un animal, no un humano. Derek es humano, no animal. Derek no es asesino. — Per-- — Scott... Derek salió de prisión— le expliqué yendo directo al grano. — ¿Bromeas? — No, y esto es lo más extraño— continué dejándole el habla a Stiles. — Mi papá identificó a la mujer. Ambas mitades. Era Laura Hale. — ¡¿Hale?! — La hermana de Derek.
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD