— ¿Entendieron? —Preguntó el profesor Hackett.
Todos asentimos, la clase por desgracia había llegado a su fin, ya no podía seguir fantaseando más tiempo con él, teniendo en la cabeza la idea de que haría que varios estudiantes que me tocaran solo para que él se masturbara viendo, casi siempre o mejor dicho muy raramente no me encontraba excitada en su clase, con solo verlo, mi v****a se humedecía, mis pezones de erizaban y respiración se agitaba.
—Oye Darling, vamos a comer —Dijo Rose colocándose en frente de mí ocultando la maravilla que tuve delante de mis ojos.
—Adelántate, tengo algo que hablar con el profesor —Respondí feliz.
—Si hay algo que necesites hablar con mi “papá” puedes pasarte más tarde por mi casa.
—No te preocupes, no quiero que tu mamá se haga ideas erróneas conmigo —Respondí.
—No seas boba, eres solo su estudiantes, qué clase se ideas puede hacerse mamá? —Dijo riéndose de mi comentario
Antes de que pudiera hablar, Katherin volvió a entrar al salón solo para burlarse de Rose.
—Salte de una vez Rose, tu gordura abarca todo el espacio —Dijo riéndose.
Noté como el profesor iba de salida, me aparté un momento de ella para hablar con el profesor.
—Disculpe profesor, no entendí nada de la clase, quisiera saber si usted pudiese darme clases particular —Dije tímida agachando la cabeza.
No podía desaprovechar esta oportunidad, debía poner mis ojos sobre su m*****o para calcular qué tan grande era.
—No creo que eso sea posible —Respondió
— ¿Hay algo que se lo impida? Acaso no se puede concentrar cuando estoy cerca? —Dije mordiéndome el labio inferior.
—No es nada de eso, solo no puedo —Dijo siguiendo su camino dejándome sola.
Me sentí ridiculizada, me había dejado hablando sola, volteé para observar que estaba haciendo Rose, al ver que se encontraba de la misma forma que yo me sentí un poco mal por haberla dejado sola después de que las estúpidas del salón se metieran con ella pero al menos debía intentar hablar con el profesor. Me acerqué a Rose.
— ¿Estas bien? —Pregunté.
—Sí, esto ya es rutina —Dijo desanimada — ¿Cómo te fue con el profesor?
—Ha dicho que no puede, supongo no cuenta con el suficiente tiempo para dar clases particulares —Dije encogiéndome de hombros — o tal vez no quiere estar a solas conmigo— Susurré.
—Puedo hablar con el — Dijo mientras ordenada sus cosas para salir al patio.
—No te preocupes, no quiero ocasionarte problemas —Dijo recostándome en la mesa —Ya se me ocurrirá algo.
—Cualquier cosa mi propuesta sigue en pie —Dijo mientras se levantaba de su puesto —Estoy segura de que no se molestará conmigo —Dijo muy segura de sus palabras.
Agradecí por lo amable que estaba siendo Rose pero prefería esa carta en otro momento, ya tenía en mente algo para que mi amado no pudiera negarse a mi invitación, sé mucho lo tanto que desea estar dentro de mi v****a por eso teme a que estemos solos. Rose me estaba hablando sobre algo, tenía la cabeza en las nubes, el con solo mirarme me hace sentir perdida.
—Hola chicas —Dijo Víctor uniéndose a nosotras. —Disculpa por el comentario de ayer —Dijo dirigiéndose a Rose.
—Prefiero no hablar contigo en este momento —Dijo colocándose de mi otro lado.
—Solo quiero arreglar las cosas —Dijo el en voz baja.
—Tal vez deberías escuchar lo que dice —Agregué mirando a Rose.
—Dudo que él quiera tener una conversación con alguien que seguro se lo comerá —Respondió enfadada.
—Me arrepiento de haber dicho eso, por eso estoy aquí buscando tu perdón —Dijo obstaculizando nuestro camino.
—Puedo estar aquí contigo si es lo que deseas pero creo que lo mejor es que hables asolas con él —Dije observando a Rose.
—Ven acá un momento —Dijo Rose tomándome del brazo llevándome unos pasos lejos de Víctor.
—¿Qué pasa? —pregunte alarmada
—¿crees que sea buena idea que hable con él? —pregunto sonrojándose un poco
—Es lo mejor—dije sonriendo
—Está bien—respondió agachando la cabeza—Emm creo que si lo hare mejor sola—Agrego
—Me parece muy bien, espero puedan arreglar las cosas—conteste dandole apoyo—Yo iré un momento a control de estudio, debo hablar algo con el profesor guía
—Está bien—dijo nerviosa—nos veremos en un rato
—Okay—Respondí dándole un pequeño empujón para que se acercara a Víctor.
Cuando me asegure que esos dos hablaran me retire del lugar, caminando hacia control de estudio, mi instituto es algo grande, darle una vuelta a todo el plantel costaba alrededor de diez minutos. Me cruce con el profesor de matemática quien por suerte para mí, es el encargado de ser el profesor guía de mi sección.
—Disculpe profesor—dije acercándome a el
—hey Darling ¿en que puedo ayudar a una de mis alumnas favoritas? —dijo dándome un pequeño abrazo.
Este profesor tenía una relación muy abierta con sus alumnos, dándose la libertad de tratarnos como si fuéramos amigos de varios años.
—Tengo un problema con el profesor de historia—dije agradecida de habérmelo cruzado.
— ¿Qué será? —Preguntó el intrigado
—Le he pedido el favor de que me diera clases particulares porque no logro entender, quisiera poder mejorar mis notas pero el se negó rotundamente haciéndome sentir de una manera miserable —Dije poniendo los ojos sollozos
—Pobrecita, no te preocupes apenas lo vea hablaré con él para que te de tus clases particulares, es su trabajo mantener a sus alumnos contentos —Dijo dándome un abrazo.
Me sentí tan orgullosa de lo lejos que podía llegar, mi plan había sido un éxito y mis fantasías ahora se harán realidad.
Agradecí al profesor por la atención que me había dado, por haber sido tan comprensivo conmigo y me fui a la cafetería satisfecha, quería festejar con un trozo de pastel de chocolate, espero no afecte mi dieta.
Cuando llegué a la cafetería el profesor Hackett se encontraba ahí, estaba sentado en una de las mesas tomando una taza de café y un cupcake mientras corregía algo en su cuaderno, pase por un lado sin que se diera cuenta, compré mi trozo de pastel de chocolate, agregué una gaseosa sabor a uva y me fui a sentar donde se encontraba él.
—Espero no esté ocupado —Dije con sarcasmo.
Él solo me miró sin responder, se hacía el duro.
—He notado una forma de actuar muy grosera conmigo —Dije mientras le daba un mordisco a mi trozo de pastel.
—No sé de qué estás hablando —Respondió sin dirigirme la palabra.
— ¿Acaso hay algo que esté haciendo mal? —Pregunté
—Iré a terminar mi café a otro lugar —Murmuró.
—Está bien, de todas formas nos veremos más tarde —Dije sonriendo
Él me miró extrañado pero no dudo en ningún momento en irse. Había movido mis piezas bien, el rey estaba contra la pared, era hora de que tomara a su reina.
— ¡Chicos! —Grité levantando mi mano para saludarlos.
Ellos lograron verme desde lo lejos e inmediatamente se dirigieron a donde me encontraba, ya que los veía juntos supuse que ya se habían contentado nuevamente, tomaron asiento, sacaron sus almuerzos que contaban de arroz, pollo a la plancha, ensalada de huevo, una manzana y un envase frío con seguramente algún jugo de frutas.
—Me alegro de que ya estén bien ustedes dos —Dije mientras terminaba mi trozo de pastel.
—Si yo también me alegro mucho— Respondió Víctor —Cuando quieras te acompaño para que pidas algo para tu almuerzo.
—No será necesario, ya terminé de almorzar —Dije empujando el plato al centro de la mesa.
— ¿Solo comerás un trozo de pastel? —Preguntó Rose
—Sí, estoy a dieta —Respondí colocando mi mano sobre mi cuello.
—Creo que yo también —Exclamó Rose tirando todo su almuerzo en el de Víctor quedándose solo con una manzana.
— ¿Estás segura? —Dijo Víctor observándola sorprendido.
—Por supuesto, un par de kilos menos no me harán daño —Respondió contenta.
—Está bien —Dijo Víctor encogiéndose de hombros.
— ¿Qué has resuelto con el profesor? —Preguntó Rose
—¿Tienes algún problema con un profesor? —Preguntó Víctor
—No es un problema como tal, Darling solo está intentado conseguir clases particulares —Respondió Rose antes de que yo pudiera decir algo.
—Soy muy bueno en cualquier asignatura, si quieres te puedo ayudar —Dijo Víctor.
—No te preocupes, ya lo resolví —Respondí sonriendo maliciosamente.