Lourdes logró escapar de su verdugo. Su salvador fue Enderson, quien se hizo pasar por su hermano para poder sacarla de casa. Al padre de Lourdes lo encontraron muerto y eso acabó con sus ganas de vivir y seguir adelante. El principal sospechoso fue Anderson; sin embargo, salió de prisión declarado inocente. Caminando con lentitud por los largos pasillos del hospital y con las lágrimas mojando sus mejillas, Lourdes sostenía los resultados de la prueba de embarazo. Como una zombi, se dirigiría a pasos ligeros por las calles. Sin reacción alguna, pasó por poco y fue arrollada. Con enojo, el marino bajó del auto. Al ver que la mujer que por poco arrollaba era Lourdes, contuvo su ira. Sin embargo, ella no se detuvo a mirarlo y continuó su camino hasta que el fuerte brazo de un hombre la de

