Fernando Williams se encontraba en lo alto del edificio. Will... Hace un año, decidió retirarse de la Marina para tomar el cargo de las empresas Will. Una llamada cortó su concentración. Al ver la pantalla de su móvil, contestó la llamada. Constanza Báez, junto a su hijo, era la prioridad número uno en su vida. —Hola, hermosa... —Amor, Fernandito volvió a sangrar; estoy de camino al consultorio de Camilo... —¿Camilo Johnson...? —Sí, es el pediatra de Fernandito... —Mmmmm, está bien, yo también iré. Sonriendo del otro lado, Constanza asintió. Sabía cuán celoso Fernando se ponía cada vez que ella llevaba al pediatra a Fernandito. En cuanto a Dania, dejó pasar la llamada porque se encontraba en brazos de una nueva conquista, dejando una línea de besos por toda la columna vertebral ha

