Deberías sonrojarte más seguido, te ves hermosa

1405 Words
Que vergüenza. Me hizo un reto y caí como tonta. Me sonroje. Muy borracha, lo vi besándose. Me levante con pereza, pero lo bueno es que es vienes al fin. Mañana tengo planeado una fiesta pero ya no tengo ganas. Últimamente no soy la misma de siempre y no se porque. ¿Será que voy a la fiesta de amaya?, no lo se, es viernes, no me haría mal y volvería a ser yo. Subí a mi cuatro para avisarle a amaya que iré a la fiesta. Steven entre sin permiso. Lo fulmino con la mirada pero parece no importarle. - ¡Vete!. - Dije señalando la puerta con mi dedo índice. - No - Comenzó, sentándose en mí cama. - Steven sal de mi cuarto - Dije enfadada, con el seño fruncido. - Si logras tumbarme saldré - Arqueo la ceja, con una sonrisa habitual. Me levanté con la intención de hacer pero que fuerza tendré yo para tumbarlo. Soy buena dando golpes, pero tumbar a alguien como steven, no, imposible. Salí de mis pensamientos y me acerqué más cuestionandome la estupidez que estoy por hacer. Levante los brazos para tomar fuerza y empujarlo, pero me interrumpió. - Unos dos, o tres golpes te servirán - Me quiño el ojo. Funci el seño, al gesto que había hecho. Y tome de nuebo mi posición. Acumulé toda la fuerza que tengo de golpear, y lo empuje, pero no sentí que había movido ni siquiera una miserable hoja. ¡Oh, no! De repente el se mueve a un lado cayendo de espaldas en la cama, haciendo parecer que yo lo tumbe. Debido a la fuerza que hice, caí arriba de su pecho. Nuestras respiraciones se mezclaban entre si. - ¡Me encanta, me encanta! - Comentó mirando fijamente a mis ojos. No sabía que decir o que hacer en ese momento. La otra yo se levantaría y lo golpearía por lo que había causado, pero esta otra yo que no conocía. Buenos al menos hasta hoy no conocía. Mi otro lado que deje en el pasado esta presente ahora, en el momento menos inesperado. Sentí una sensación muy desconocida pero conocida a la vez. La sangre corría rápidamente a través de mis mejillas haciéndome sentir un ardor y calor un tanto nervioso. Me sonroje. ¡¿Que diablos?!. Hace cuando un chico no me hacía sonrojar, ¡hace años!. - Yo... - Primera vez en tantos años estoy nerviosa delante de un chico. Reaccioné y me levante rápido se si cuerpo. - ¿Que querías? - Dije para evadir lo que acababa de pasar. - Vine a preguntar si tenias ropa de adrian aquí. - Si, ya la traigo Me volteó para buscar en mi armario, le pasa una camiseta y unos shorts de adrian que había dejado aquí en una pijamada, obviamente estan limpios. - Gracias nena - Apreté mis puños por furia a la palabra que había dicho. - Te puedes ir - Antes de salir se acercó a mi oído haciéndome que me encogiera de hombros. No puedo dejer que estos estúpidos "sentimientos" se apoderen de mi. No otra vez. - Por cierto. Deberías de sonrojarte mas a menudo, te ves hermosa. - Comentó y se fue dejándome en el mismo lugar estupefacta. Terminé lo que vine a hacer, qué hasta se me olvidó. Ah si, a decirle a amaya que ire a la fiesta. Tomé mi teléfono y le envié un audio diciendo que ire, así no tengo que hacer una el sábado y evitaré que probablemente mis padres me maten si encuentran la casa en malas condiciones como la han visto antes. De amaya: ¿Tu conoces a steven collins?. Te he visto hablar con él un par de veces. Si lo conoces por favor dile que está invitó también. Ni loca le dire a él que vaya. Pero es la fiesta de ella, tengo que hacerlo. Para amaya: Sí, desgraciadamente. Le diré. Baje a la planta baja en busca de steven, lo encuentro por ningún lado. Subí para buscarlo en alguna habitación desocupada. Entre a la de huéspedes y escuchó la ducha encendida, supuse que se esta bañando. No se porque entre a la habitación, mire alrededor de todo el cuarto, nunca había entrado en este. Escuchó la puerta de cristal del baño de la ducha abrirse, me iba a ir pero su voz me detiene. - ¿Que buscas? - Me voltee para enfrentarme a el, y solo tiene la toalla en la cintura. De nuevo esta sensación de calor en toda la cara, pero traté de disimular lo más que pude. - Te buscaba para decirte que amaya te invitó a una fiesta en su casa hoy en la noche - Dije mirándolo a los ojos para no desviar mi mirada a dónde no debo. - ¿Irás? - Dijo secándose el cabello con otra toalla más pequeña. - Supongo. - Me avisas si irás. - ¿Para? - Iré si vas. - Arqueo la ceja y hice una mueca en mis labios. - No eres mi guardaespaldas. - Puse mis manos en mi cintura. - No, pero sería mas divertido - Me guiña el ojo y hace una sonrisa de lado. Rode los ojos y salí de la habitación. Para amaya: Iremos a las 7. Respondió de inmediato. De amaya: Los espero. Me duche y coloqué en la cama la ropa que me pondría para la fiesta. Son las seis todavía hay tiempo. Tampoco ire cómo si es una gala, iré cómo me visto todos los días, es solo una fiesta. Vaqueros negros, sueter rojo brillante con mangas, y un tanto ancho. Rimel, labial matte color piel y listo. Baje al comedor para esperar a steven que por cierto tardo un siglo y mitad del otro. Al fin salió y se ve igual que todos los días. Si que hoy me detuve para mirarlo mas detalladamente; Tiene una mandíbula un tanto pronunciada, hermosos ojos verdes que me hacen recordar cosas pero no las tengo claras aún. Siento que lo conozco, pero a la vez no. Hermosos labios tono rosa pastel, finos, pero carnosos, cejas pobladas, cabello castaño y en sus puntas se le puede notar que tiene un poco de rubio en el. En fin. - ¡Por fin! - Veré ami chica, tengo que estar impecable - Dijo sacudiendo su camiseta. - No te pregunte. Salimos de casa caminando. La casa de amaya queda a cinco casas de la mia, esta cerca. Al entrar se puede notar el ambiente de fiestas típicas de adolescentes. Gente besándose por cada esquina, otros muy tomados que no saben ni que es el agua. Pero bueno, no hablemos de gente borracha - Tos - soy mala tomando, si me pasó de beber no quieras saber como soy. Puedo golpearte solo con tal de verte. Puedo ir besando a quien sea sin que me importe. Armo un desmadre, básicamente. Aunque tiene algo malo, cualquiera se puede aprovechar de mi, y yo ni me entero, así de mala soy bebiendo. Después de dejarles dicho como me pongo, aquí viene la borracha de emily thomson, hagan espacio por favor, que se va callendo. Si bebí, y mucho-demasiado diría yo. Me encuentro en el baño vomitando, al terminar tome mi vaso bebí un poco y baje cómo pude. Buscaba con la mirada a steven para que nos fueramos, estaba muy mal, y sola no caminaría a casa a estas horas; - 3:50am. - Mareada y con problemas de vista logré verlo besándose con alguien que no logro ver porque esta despaldas, pero su cabello me es conocido. Entre cerre los ojos para ver si así lograba ver quin era y no, misión fallida. No quise molestarlos ya que se les ve muy... ¿Calientes?, Sí, eso. Salí y camine hasta que me caí en la acera de la calle por lo mareada que estaba. - Maldición steven - Maldije en voz baja. Por el estaba aquí tirada, por andar besando a gentuza. No me levante esperando a que se pase un poco el mareo intenso que tengo. - ¡Emi! - Escuchó a lo lejos mi nombre pero debo estar alusinando. - ¡Emily! - Lo escuché más cerca y más claro, pero su voz esta muy agitada. Levantó la mirada y es steven. - Ayúdame - Dije extendiendo mi mano para que me ayudará a levantarme, lo hizo. Pase mi brazo por su cuello para sostenerme mientras caminaba.
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD