Pasando saliva con Amaya. Resaca horrible. Se quedó a mi lado. Di las gracias, raro. Ya sé todo, estaba enamorada de él ¿o sigo?.
- ¿Por que te fuiste?
- ¿Tu pregunta es en serio?
- Si.. - Dijo no tan seguro.
- Estoy demasiado borracha steven, ¿no se nota?, ¿no te huele? - Dije irónicamente
- Okey ya. ¿Y por que no me buscaste?
- Estabas ocupado.
- ¿Ocupado?
- Estabas ocupado pasanso saliva con alguien.
- Amaya... - Susurro. Pero como estoy tan cerca de el pude escucharlo, pero no hablaré al respecto porque no me importa con quien se ande besando.
Me subió ami cuarto dejándome recostada en la cama. Aún estoy muy mareada como para entrar a la tina, me caeré y será mi fin. Observe el techo por minutos muy largos y caí en un sueño profundo.
- Hey emi - Escuché un toc toc en el umbral de la puerta. Abrí los ojos despacio por el dolor de cabeza que me entró enseguida. Cuando ya tenía los ojos completamente abiertos gemi de dolor al impacto que sentí en la cabeza. Me punzada mucho y el dolor es insoportable.
- Ho...hola - Dije poniéndome la mano en la cabeza y haciendo una mueca de dolor.
- ¿Cómo sigues?
- Peor.
- ¿Que tienes? - Se acercó a mi y se sentó al lado.
- Me duele mucho la cabeza. Siento que voy a morir
- Te traeré algo.
- ¿Que hora es? - Sacó su teléfono del bolsillo y la luz de su pantalla iluminó más su rostro.
- 5:10am
- No dormí nada. - dije casi en un susurro y se fue. Rápido subió y vino con un baso de agua y unas pastillas.
- Bebe esto. - Y me las dio.
Me las tomé y deje el vaso en la mesita de noche.
- Te sentirás mejor mañana - Volvió a sentarse amo lado.
- Gracias. - No doy gracias a nadie. Muy rara vez, y a él se las debía por haberme cuidado.
- Tengo que grabar esto. Repitelo por favor, es armonía para mis oídos. - Con una sonrisa divertida y se formo en mis labios sin darme cuenta.
- No seas idiota. Ibas bien.
- ¿Que significa eso? - Comenzó, arqueando una ceja.
- Que no tenía ganas de golpearte
- ¿Es un buen avance? - Sonrió de lado
- Supongo
- Me alegra que estes mejor
- Ami también me alegra
- ¿Tus padres cuando llegan?
- El domingo. Y el lunes reunión - Suspiré
- ¿La harán aquí no?
- ¿Cómo sabes?
- Es una sorpresa - Me guiñó el ojo al paso de una sonrisa habitual.
- Odio la espera, aunque no me interesa tu "sorpresa" - Dije haciéndo comillas en el aire
- Se qué te va a sorprender y creo que también me matarás. Supongo.
- ¿Tan mala es?
- No lo se, depende se cómo la veas
- Bueno, ahora vete. Voy a dormir.
- Cómo digas nena - No le dije nada sobre el nena, lo seguirá haciendo por más que le diga que no me diga de esa forma. Salió de la habitación y esta vez si dormí como se debe.
(...)
2:20pm
Me levanté por voluntad propia. Frote mis ojos para acostumbrarme a la luz del sol que entre por la ventana que olvidé cerrar. Miro la hora en mi despertador y son las dos de la tarde, si que dormí. Me siento muchísimo mejor que antes. Me levante en busca de que comer. Al bajar las escaleras un olor a pancakes inundó mis fosas nasales haciendo que mi estómago gruña por más hambre. Percibí otro olor dulce, miel. Baje más rápido como pude para poder darle un bocado a eso tan rico que huele así.
Me fije en la cocina y steven esta sirviendo estos pancakes tan deliciosos. Pase saliba por mis labios y me senté en el comedor con sed de hambre.
- Buenos días pequeña princesa - ¿Princesa?, ¿nuevo apodo?
- ¿Nuevo apodo?
- Nah, el nena es para toda la vida.
- Si aún no te he matado - Le guiñe el ojo el sonrió y me sirvió y empeze a comer. Al terminar me sirvió jugo de naranja.
- ¿Porque tan caballeroso?
- ¡Hoy desperte inspirado!. Además me vas a deber dos favores nena- Dijo todo emocionado.
- Ya sabía que esto no era por placer. ¿Cuáles son los dos favores que quieres?
- Uno; Que me ayudes para el examen de inglés del lunes - Fácil. Pensé.
- Dos; Un beso
- Ni lo sueñes idiota
- Vamos, no te morirás
- Pero si me da asco
- ¡Ay por favor!. ¿No besaste a ese tal jeremy?
- Es otra cosa. Cambia ese segundo favor.
- No, no lo haré. Y si no lo haces le contaré cuanto tomaste ayer a tus padres -
- Ja. No los conoces, haz lo que quieras
- ¿Que no los conozco?. Ay nena, ya verás
- No me amenaces idiota - Lo fulmine con la mirada.
- Yo solo digo - Alzó sus manos en forma de paz
Subí a mi habitación para ducharme con agua caliente. Me vestí, me puse rimel, una coleta y baje.
- Iré ami casa, mi madre ya llego
- Adiós
- Nos vemos pronto nena - Beso mi mejilla y se fue. Lo golpearía pero me quede inmóvil hasta que reaccioné.
Día lunes.
Mis padres ya han llegado. Me iba a ir a mi cuarto pero me han dicho que me quede en la reunión porque quieren que vea a mi "amigo de la infancia", según ellos, así que me quede porque me da intriga.
- ¿Cuándo vendrán? - Desesperada y aburrida por irme a casa de emma.
- Solo espera amor - Y por magia tocan el timbre, mi madre fue y abrió no me fijé en quienes entraron solo escuchó sus voces.
- Hija ya la conoces ¿no?
- Emm.. no - Dije mirando a la mujer
- Soy la mejor amiga de tu madre. La que te llamó la semana pasada -
- Oh, vale. Disculpe.. ¿Cómo se llama?
- Sofía.
- Bien.
- ¿Y tu hijo?. ¿No vendrá?
- Si, si, esta de camino
- ¿Me puedo ir ma'? - Con la esperanza de que dijera que sí.
- No hija, es al chico que quiero que veas
- Agg - Suspiré.
Minutos después tocan el timbre y fui a abrir y para mi sorpresa es steven ¿Que hace aquí? ¿Se le olvidó algo?
- ¿Que quieres? - Sin dejarlo pasar aún
- Mi madre me espera
- Te equivocaste de casa querido, tu madre no vive aquí - Él sonrió de lado, y miro por detrás de mi y Sofía lo mira y sonríen yo frunci el seño.
- Emily déjalo pasar.- Dice Sofía. Le hago caso y lo dejé entrar. Se sienta al lado de Sofía.
- Él es mi hijo, steven - WTF!!!
QUE DIABLOS ESTA PASANDO AQUÍ.
- ¿Que?
- Si emily, el es tu amigo cuando eran pequeños. ¿No recuerdas? - Agité mi cabeza confundida.
- No. - Y lo fulmine con la mirada.
- ¿Recuerdas a la reunión que te lleve? - Me puse a recordar, y si.
- Si.
- Te dije que había alguien con quien te ibas a divertir, y por eso me acompañas te. - Entre más en mis pensamientos hasta que recordé la escena del chico de ojos verdes. Demonios. Era steven. Es broma ¿no?
- ¿Chico de ojos verdes? ¿El chico sin nombre?
- Sí, así te referías a él - Y señaló a steven con la mirada
- Necesitó tomar aire - Me levanté y salí a la puerta.
Cómo puede ser, cómo no me dí cuanta que el era mi amor de la infancia, sí, lo era. Yo admitía que no me gustaba que era horrible y toda la cosa, que llegue al punto de verlo de forma diferente, mas lindo, mas simpático... hasta que me gustó. No lo llamaría enamorarme por que solo tenía 5 años. Pero el punto es que el me gustaba de pequeña y yo no lo sabía, pero esperen... emma y adrian. ¡Ellos lo sabían!.
Estúpidos.
Sentí detrás de mi la puerta abrirse y alguien se sienta ami lado, por su perfume, es steven.
- ¿Que pasa? ¿Tan mala es la sorpresa?
- Si. Bueno, no. Olvídalo.
- ¿Porque te afectó tanto lo de que eramos amigos antes?
- No es nada. Fue muy rápido, es eso.
- Te dije que me matarías - Y se ríe. Su risa se pego ami.
- No te mataré. Bueno, tal vez por ocultarme esto.