Se instala en la pista de carrera, en esta ocasión le han asignado el número 5; está ubicada en ese carril, justo al lago de la competidora representante del País anfitrión, en un instante se observan una a otra y está le expresa un su lengua natal.
—Luck, partner.
Que significan; suerte compañera. Milet, le sonríe y le responde las mismas palabras, agregando la palabra.
—Thank you; ósea le da las gracias.
Todas las competidoras están alertas y preparadas para iniciar su prueba de velocidad y resistencia. Se escuchan las frases tradicionales, al comenzar una carrera.
—En sus marcas, listos, fuera. Y acto seguido el timbre que indica la partida. Todas inician su trote y a medida que avanzar aumentan la velocidad.
Milet, corre a toda prisa, está atenta, enfocada en la meta, se siente segura y muy fuerte, al correr parece una espumante brisa, va recorriendo la distancia establecida, paso a paso, estirando sus piernas, manteniendo su resistencia, ya está cerca de la meta , al observar la valla que señala la recta final, suspira, apresura su carrera y sigo corriendo con todas sus fuerzas, se concentra tanto que se bloquea del resto de las personas, en sus mente solo existen ella misma corriendo y la llegada.
De repente escucha mencionar su nombre; lo que la hace volver en si a la realidad del momento, para percátense que lo que está sucediendo es que la anuncian como la ganadora y además de eso ha establecido un récord de 35 segundos.
Las pequeñas compañeras competidoras, entre todas alzan a Milet en sus brazos para celebrar su triunfo; llevando a cabo un ritual de honor, posteriormente se desarrolla la premiación, momento más emotivo, ya que se escucha el himno de India, Milet está tan feliz que no puede dejar de dibujar una gran sonrisa en su rostro. Y lo que más desea es estar cerca del entrenador y de la señorita Daya, para festejar con ellos el éxito alcanzado. Hasta que por fin, culmina el protocolo y puede ir a su encuentro.
— Milet que emoción, que alegría ¡te felicito! sabía que lo lograrías, sabía que serías la triunfadora y además estableciste un nuevo récord, eres tan especial mi pequeña—expresa la señorita Daya con mucho entusiasmo. Abrazando y regañando muchos besos a la ganadora.
— Agradecida maestra, su apoyo ha sido incondicional, usted forma parte de este momento, de este éxito ¡gracias por creer en mí! y por estar presente en mi vida desde el día que me conoció, me ha ayudado a transformarme, a ser una chica más segura y emprendedora, a dejar que mis alas se fortalezcan y emprendan su propio vuelo—responde Milet.
— yo sólo te he apoyado, tú has tomado tus propias decisiones y has albardo con tesón su propio destino—expresa la señorita Daya.
De igual manera, el entrenador quiere ofrecer sus felicitaciones a la pequeña Milet, aunque es un caballero un poco estoico, también está emocionado por el éxito de su pupila.
— Milet eres apenas una infanta en proceso de crecimiento; aun así tienes una fuerza de una dama, ¡qué manera de ganar esa carrera! Pocas veces he visto una participación tan limpia, tan neutral, con tal grado de concentración, tu participación será histórica, yo he quedado atónito, mil felicidades pequeña— comenta el entrenador.
— Muchísimas gracias entrenador, usted al igual que La maestra Daya, es partícipe casi protagonista de este triunfo; solo apliqué en esa carrera lo que usted día tras día me enseñó con su palabra, con su ejemplo, con su dedicación, ha puesto mucho empeño en mi capacidad como atleta y no tendré como pagarle lo que ha hecho por mí—expresa Milet.
— Además, eres humilde sencilla y hermosa. Tranquila mi pequeña estudiante con este triunfo me doy por pagado, ¡no me debes nada! Solamente te pido que sigas adelante, no te rindas nunca ante la vida; enfrenta cada momento como si te encontraras en una carrera de atletismo—comenta el entrenador.
— Apreciaré sus palabras y sus consejos, los atesoro en mi corazón y en mi recuerdo; estoy tan feliz profesor, únicamente siento agradecimiento. Por cada momento, por cada experiencia, por cada bendición en mi vida, gracias a ustedes, gracias a mi familia, gracias a todos los que me conocen y que de una u otra manera han puesto un granito de arena para que yo esté aquí ahora en este preciso instante viviendo este importante e inolvidable acontecimiento—señala Milet.
Luego de esa conversación se dirigen nuevamente al hotel; Milet requiere darse una ducha, recibir un masaje en sus extremidades superiores que será otorgando por el mismo entrenador, de igual manera requiere alimentarse y descansar, ya que debe cuidar su salud física; siguiendo las instrucciones del entrenador.
Milet está tan cansada luego de ese desgaste de energía física que ha dormido de manera ininterrumpida durante 10 horas, al despertarse la señorita Daya le comenta.
— Mi amada Milet, has tenido un merecido descanso, dormiste plácidamente y yo he estado aquí velando su sueño, parecías un ángel flotando en una nube. Has despertado con una sonrisa y te ves tan descansada y tranquila — dice Daya a Milet.
—Si maestra he descansado lo suficiente, realmente mi cuerpo lo requería, ahora me siento con energías renovadas y con hambre —Milet sonríe y se soba su estómago.
—Entonces, vamos a comer. El entrenador ya ha autorizado que ya puedes comer lo que quieras, que hoy te da ese regalo—menciona la señorita Daya.
—Qué bueno, trataré de pedir un platillo exquisito, me alisto de prisa y bajamos al restaurante—responde Milet.
Ya en el lugar para comer, la chica solicita al mesonero que le presente un desayuno inglés tradicional, que consiste en tiras de beicon, huevos fritos, salchichas, alubias, patatas y migas de pan fritas en forma de hamburguesa, morcilla, acompañado de ensalada de tomates fritos, champiñones y una tostada, coloca lado del plato.
—Milet, Me parece que eso es mucha comida ¿Te lo comerás todo? —pregunta la maestra Daya.
—Si maestra, tengo hambre y ganas de degustar todo esto, no podía irme de este País sin probar el desayuno típico. —expresa Milet, a la señorita Daya y continúa, comentándole.
— ¿Sabe maestra? Hay algo muy importante que quiero comentarle, yo logro comprender con facilidad los idiomas, en todos estos días he escuchado a las personas comunicarse en inglés y es posible entender con facilidad lo que dicen, he estado practicando la pronunciación se me da muy bien; inclusive pude establecer una corta conversación con la competidora Inglesa. No me explico cómo eso es posible, aun así me gusta tener esa habilidad, quiero estudiar el idioma, al igual que el portugués.
—Oye Milet, eso que me comentas es muy relevante, muy significativo; es necesario que reconozcas que tú tienes ese talento innato, son pocas las personas que pueden tener esa habilidad, así que aprovéchalo, no lo desperdicies, yo te ayudaré para que estudies inglés — le responde Daya a Milet.
—Gracias, amiga Daya, usted está constantemente apoyándome, creyendo en mí.
En ese momento, se acerca un botones para anunciarles a ambas damas que un representante administrativo del comité organizador de las olimpiadas, las solicitan en el lobby del hotel.
Milet y Daya, acuden al llamado y el caballero les anuncia que como parte del reconocimiento por ser Milet la ganadora, les ofrecerán un viaje ida y vuelta a la playa. Esto las emociona mucho a las dos; el viaje se realizará el día de mañana, la salida será a tempranas horas.
Llega el momento de la salida a la playa, el recorrido dura aproximadamente una hora en vehículo para llegar a Bournemouth, ya en este lugar, están las mejores playas de Inglaterra, con más de 11 kilómetros de un arenal amplio y dorado. Esta playa tiene la suerte de disfrutar de un microclima que también genera unas de las aguas más cálidas de todo el Reino Unido.
Milet y sus acompañantes. Pasan un día muy divertido y animado, practican actividades recreativas marinas como kayak y surf de remo, también utilizan una tirolina y una pared de escalada.