Narra Finn A pesar de tener mi fiel alarma en el mismo horario, todos los días de la semana, mi cuerpo y cerebro habían decidido despertar considerablemente antes de lo habitual, y no era algo solo de hoy, sino desde hace algunos días. Lo único que tenía claro es que mi mente era un descontrol total, pues sencillamente me sentía un auténtico cabrón y la culpa estaba comenzando a carcomerme la cabeza. Desde que mi ex novia, Cherryl, me había dejado en claro que no quería estar más conmigo, mi ego se había visto afectado, y todo empeoró cuando me enteré de que ella había decidido acostarse con algunos de los imbéciles que se hacían llamar mis amigos antes de poner fin a nuestra relación… y ahí estaba mi problema, porque el único amigo que me fue leal en ese tiempo y soportó toda mi depres

