Hoy es el día en que Finn y yo tendremos nuestra primera salida en plan de novios falsos y me sentía más nerviosa que nunca, como si fuera una adolescente que saldría con el chico que le gustaba por primera vez. Sonreí ante aquella idea y luego abrí el closet de mi habitación, dispuesta a encontrar algo lindo que ponerme. Observé todas las prendas que tenía disponibles para la salida de hoy, las cuales en realidad no eran muchas, ya que la mitad de mi ropa la regalé a la caridad antes de irme de Estados Unidos. Me quedé pensativa un momento, pues Finn no me había indicado a donde iríamos, por lo que no sabía qué tipo de ropa sería la adecuada para el panorama que él tenía en mente. —Ay, Amanda, cuánto te extraño —musité apenada, pues de seguro mi mejor amiga sabría qué hacer en este pr

