—Buenos días estrellitas, el mundo les dice hola Sonreí hacia Ivy, quien me miró con diversión mientras bajaba la escalera junto al rubio. Finn se me adelantó y fue directo a la cocina, mientras yo decidí acercarme a mi nueva amiga y sentarme a su lado. Ella estaba desayunando unas tostadas con fresas que se veían deliciosas, lo que logró abrir mi apetito. —Debería irme a casa —musité pensativa—. ¿Sabes algo de Oliver? —Oliver se fue hace una hora aproximadamente, debía ir a trabajar —dijo ella con una sonrisa pícara y luego se me acercó para susurrar y que nadie nos escuche—. ¿Dormiste con Finn? Me sonrojé ante aquella pregunta y antes de poder responder algo, Finn apareció a nosotras y me extendió una taza de café que acepté con gusto. Él sonrió de medio lado y luego miró a su prim

