Finalmente el viaje de papá y Mabel se había extendido por otro día más, pues papá se había encargado de ayudarle a la abuela de Oliver con algunos arreglos en su casa, pero luego de dos días, ambos por fin iban a llegar a casa en unas horas. Por otra parte, Oliver no me había dirigido la palabra después de encontrarme en aquella escena tan comprometedora con su mejor amigo, y Finn no dejaba de repetirme que no pasa nada, que era cuestión de tiempo para que mi hermano dejara ir el tema y lo superase. Estaba terminando de hacer el aseo en mi habitación cuando mi celular comenzó a sonar anunciando una llamada. Dejé de lado lo que estaba haciendo y tomé el aparato en mi mano, pero supe que nada bueno saldría de ahí al ver que se trataba de una llama internacional. —¿Diga? —dije a modo de

