Capítulo 3

1053 Words
Nolan. Ha finalizado el servicio y el momento de irnos. Las personas siempre se saludan unos a otros llamándose hermano o hermana, porque se supone que todos somos hermanos en Cristo. Así que aprovecho la ocasión y camino hacia donde están Lucia y su hermana para despedirme y si veo posibilidad hasta me voy con ellos, solo para ganar puntos con sus padres. –¡Hola Lucia! ¡Paola! ¿Cómo están? Y eso que están aquí?. — pregunto tocando el hombro de Lucia. Me acerco y le doy un beso en la mejilla en manera de saludo. — ¡Tú! Que raro que estés aquí, ahora si que he quedado sorprendida, ¿Que te ha traído a la iglesia? — pregunta Paola asombrada de verme en este lugar. — ¡Soy cristiano! Más bien la pregunta debería hacerla yo, ¿quién las invitó? Es bueno saber que alguien hizo algo tan bueno. — respondo sonriendo. — Una amiga de mis padres nos invitó a venir y como ellos son creyentes hace años decidieron que de ahora en adelante nos vamos a congregar aquí, es decir, venir todos los domingos y cada que haya un evento o actividad especial. — dice Lucia y se ve tan dulce hablando que no puedo dejar de mirarla. Ojalá tuviera mi edad, ¿porqué debe ser menor?, bueno, eso no es un impedimento, siempre me han dicho que para el amor no hay edad. Cuando algo a mi se me queda entre ceja y ceja, tengo que cumplirlo. Ella me llama la atención, y yo estoy soltero, voy a conquistarla. —Lucia, ¿podemos escribir más tarde? — pregunte algo nervioso, esperando una buena respuesta. —¡Claro! No hay problema. —dice ella tan casual, se ve que no le importa mucho, soy solo un amigo para ella. — ¡Niñas! Vamos es momentos de irnos— habla su padre al encontrarlas a mi lado. —Papá, te presentamos a un amigo, viene aquí a la iglesia también, el estudia en el instituto que nosotras, esta en último año — dice Paola señalandome. —Hola mucho gusto joven, ¿tienes tiempo asistiendo aquí? — pregunta el padre de ellas, saludando muy amable. — ¡Si! Mi tía Helianta y varios de mi familia asisten hace un tiempo, mis padres no vinieron hoy porque se encuentran de viaje. — dije siendo cortés. — ¿Tu tía es Helianta? Ella es nuestra amiga, de hecho, nos invitó a asistir hoy aquí. La palabra que compartió el pastor estuvo poderosa. — responde él. — Espero sigamos viéndonos entonces, si la palabra estuvo impactante, sobre todo las parábolas que contó el pastor durante su predicación. Soy vecino de ustedes señor, vivo justo al lado de su casa — dije sacando tema y pareciendo carismático para agradarle —¿Ah si? No lo sabía, si quieres te vas con nosotros en el auto — el padre de la persona que me gusta hace esta propuesta y obviamente no me voy a negar. —¡Claro! Gracias señor — respondo cordialmente. Mira a Lucía y le guiño un ojo, ella solo sonríe y salimos de la iglesia, nos dirigimos al auto de su padre y nos subimos los 3 atrás a esperar a su madre y su padre. Observo desde ahí como mi tía les presenta a varias personas de la iglesia, ella es muy dulce, y desde que se encuentra en ese estado de salud no es fácil. Nuestro hogar se ha visto afectado desde que nos enteramos de esta noticia, ella tiene un hijo, tiene 4 años, se llama Samuel, y no se que seria de la vida de él si su madre llegara a Partir de este mundo. Mi abuela siempre está pendiente de ella y la cuida mucho, aunque es una señora mayor, es muy valiente, tuvo a mis tíos cuando era una adolescente, así que su edad en estos tiempos le favorece mucho, podrá algún día conocer a sus bisnietos. Hace unos días mi tía Helienta se encontraba hospitalizada y mi abuela estuvo a su lado todo cada instante porque no sabíamos cuando seria su última noche, de repente mejoró de manera milagrosa y volvió a asistir a la iglesia con mucho más ánimo que antes. Nos ha sido fácil, tener alguien importante en tu vida y que su salud se encuentre en riesgo. Pero hemos sido fuertes por amor a ella. Se suben los padres de Lucia al auto y su padre comienza a manejar, en el camino el coloca música y apesar de que debería sentirme incómodo, en realidad me siento bien. Ahora que lo pienso... no me alcance a despedir de Franklin, dudo que se moleste igual yo le escribiré un mensaje más tarde. Llegamos a su casa y nos bajamos todos de auto. — Adiós señor y señora muchas gracias por el aventón, Lucia y Paola espero verlas mañana, que pase bonita tarde— dije para despedirme mientra me dirigía a la entrada de mi casa. — Chao Joven, espero lo veamos el próximo domingo en el servicio sin falta— dice la madre de Lucia. — Si por supuesto ahí estaré. — dije en tono alto para que me escucharan y entre a mi casa. Ha sido una mañana increíble. Listo he tomado la decisión voy a esperar a escribir un poco más con Lucia para conocernos y le pediré que sea mi novia. Subo a mi habitación y me quito la camisa para estar más cómodo, me recuesto en la cama, tomo mi celular y comienzo a escribir un mensaje. "HOLA LUCIA, tiempo sin saber de ti" Le doy en el incono de enviar mensaje, espero entienda el chiste. A los 10 minutos ella responde: "Jajajaja muy chistoso el hombre" Responde de manera irónica. Se que vendrán días mejores en donde por fin podremos salir y conocernos mejor. Más allá de esos simples saludos y bromas que hacemos al hablar. Estuvimos hablando toda la tarde y parte de la noche, conversamos de todo un poco y la felicidad y mi atención por ella aumentaba cada vez más. He notado que es una chica diferente, con principios e ideales bastante definidos, lo cual hace que sea más atractiva para mi, a pesar de su edad, tiene mucha madurez. Lo nuestro apenas comienza...
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD