-48-

1111 Words

-¿Quieres algo de tomar?- preguntó Mónaco con amabilidad a la chica que miraba todo con curiosidad y sarcasmo a la vez. Hacía mucho tiempo que Francis no se rodeaba de figuras religiosas. -Yo…Una taza de café estaría bien, gracias- dijo tomando asiento frente al escritorio grande que ahí había. El sacerdote intentó no prestar demasiada atención a sus gruesas piernas tan carnosas y decidió darse la vuelta para preparar dos tazas de café oscuro. -¿Con azúcar o leche?- preguntó sin girarse. No era consciente de que Francis le observaba cada milímetro de su piel evaluándolo sin que lo notara. -Dos de azúcar, por favor- respondió- ¿Qué edad tiene?- Mónaco no pudo evitar lanzarle una mirada y es que su curiosidad era obviamente una característica femenina pero nunca una mujer había sido así

Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD