A las ocho y doce, Marie sacó a Tempesty de su cuna mientras la niña se restregaba un ojo con una expresión seria en la cara. -Buenos días, linda, yo… Soy Marie- la alzó en brazos para que la viera bien- ¿Te acuerdas de mi?- Tempesty tocó su mejilla con la mano- Yo voy a cuidarte mientras que tu….- se quedó pensativa sin saber la relación entre ellos- Yo estaré aquí para cuidar de ti, ¿Okey, bonita?- dijo a la bebé acariciando su cabello- Ahora vamos a quitarte ese sucio pañal- dijo con una sonrisa amable y sintió que su día iría de maravilla. Ocho y cuarenta, había puesto algo de música en su celular, Mónaco tenía la clave del WiFi encima del aparato con una cinta plástica y ella supuso que no se enojaría si lo tomaba. Por eso ahora se movía al ritmo de las músicas bailables mientras Te

