No contesté. Más tarde recibí otro mensaje, lo ignoré igual que el anterior.
Luego de unos minutos me llamó. Atendí de mala gana.
- ¿Qué quierés?
- Hablar.
- Yo no tengo nada que hablar con vos. Creo que ya hablamos bastante.
- No, necesito aclarar todo.
- Ya está todo más que aclarado Victor. Lo nuestro se terminó, te enamoraste de ella. Vos mismo lo dijiste. Ahora podés ir y estar con ella cuándo y dónde quieras, sin tener que esconderte de nadie.
- ¿Podemos ser amigos al menos?
- No, no podemos, ni vamos a ser nada. Hacé de cuenta de que nunca me conociste y viví tu vida. Yo voy a hacer lo mismo.
- Pero Emily...
No lo dejé terminar y corté. Lo que menos necesitaba en ese momento era una falsa y fingida amistad con mi ex. No podía, ni quería hacer eso. Debía olvidarlo y comenzar una nueva vida.
Preparé la cena, me bañé, cené y me acosté a dormir pensando en todo lo que había vivido ese día: desde perder a quien era mi novio hasta despertar en un hospital con un nuevo "novio" durmiendo a mi lado.