A la mañana, los molestos rayos del sol que ingresaban por la ventana de mi cuarto me despertaron. Miré la hora, 08:27 AM. También noté dos mensajes de Victor, pero los ignoré. Me levanté y me vestí con toda la pereza el mundo. Olvidé mencionar lo torpe y zombie que soy cuando me despierto en las mañanas, sobre todo si es para ir a la facultad. Lo único que me animaba era el hecho de que fuera viernes.
El día se pasó rápido y a las 14:00hs ya estaba en casa otra vez, solo que esta vez acompañada de mis amigas que siempre la invadían. Consecuencias de vivir cerca de la facultad.
No tardé en contarles todo lo que había pasado con Victor.
Samira: ¿Pero vos estás segura de que eso es verdad?
Emily: Ay si, si te estoy diciendo que él mismo me lo confesó.
Analía: Esto si que no me lo esperaba.
Delfina: Yo menos.
Emily: ¿Cambiamos de tema mejor?
Samira: (abrazándome) ¿Muy mal estás?
Emily: Cuanto más hablemos peor voy a estar.
Analía: Bueno listo, ya está. Olvidate de el. No vale la pena.
Samira: Que se vaya con su noviecita.
Delfina: Amante, diría yo.
Analía: Lo que sea, que se mate.
Emily: Creí que íbamos a cambiar de tema.
Delfina: Perdón.
Samira: Che, te llamé ayer a la noche y no contestaste.
Emily: Si, es que no estaba.
Analía: Apa, ¿en qué andamos? ¿Dónde estuviste picarona?
Delfina y Samira rieron.
Emily: En el hospital.
Delfina: ¿Qué?
Emily: Esa es la parte que no conté.
Samira: ¿Eh?
Emily: Ayer a unas cuadras de la casa de Victor tuve un accidente de auto.
Delfina/ Analía/ Samira: ¿QUÉ?
Emily: Si.
Delfina: ¿Cuándo? ¿Dónde?
Emily: Te acabo de decir que ayer, a unas cuadras de la casa de Victor.
Samira: Ay Delfina.
Analía: Despertó la bólida.
Delfina: Bueno che, es que me ponen nerviosa.
Reí.
Samira: ¿Pero estás bien? ¿Cómo fue?
Emily: Si estab...
Sonó el celular de Analía.
Analía (al teléfono): Hola... Si..... Dale, ahora bajo.
Delfina: Decile que suba así lo conocemos.
Samira: Si, quiero conocer a tu nuevo novio.
Analía (a nosotras): No da chicas.
Emily: Si que da, hace más de 3 meses que salis con él y ni lo vimos.
Delfina: Tiene razón.
Analía: Bueno, esperen.
Analía (al teléfono): Mi amor, ¿podés subir? Es solo por un segundo. Ok, te espero.
Samira: Ya era hora de conocerlo.
Delfina: Si, con todo lo que nos hablás de el.
Analía: Es que lo amo.
Emily: Ay, ella.
Analía: Es que les juro que es así. Nunce estuve tan enamorada de alguien. Él es tan…perfecto. Me hace tan feliz.
Las tres reímos. Sonó el timbre.
Samira: Ahí llegó tu "perfecto".
Delfina: Emily andá vos que es tu casa.
Emily: Linda excusa vagas.
Dejé mi dormitorio, donde estabamos y crucé la sala hasta llegar a la puerta y abrirla con una sonrisa, que se borró de mi rostro al ver quién se encontraba del otro lado de ella.
- ¿VOS?