3. El inicio de los problemas

614 Words
Eva El amor siempre tiene un precio, en ocasiones uno más desigual que para otros, pero un costo al fin y al cabo. Acepté dejar la universidad y no trabajar, al final Theodorus tenía razón, las labores del hogar ocupaban la mayoría de mi tiempo diario, incluso había abandonado gradualmente mis hobbies como la pintura y la danza. No me malentiendan, estaba radiante de felicidad. Empezaba a crear mi propio hogar, y complacer los mandatos de mi futuro esposo lo ponía de muy buen ánimo, tanto que ya teníamos gran parte de los enseres de nuestra cocina y habitación. « Nuestra » Sonrío tímidamente aunque no me estén viendo. « ¡Por fin! » Me pasaba mis días de suspiro en suspiro, esperando con ansias que llegase la noche y con ella Theodorus regresara de su empleo. Aún no comprendía su rama laboral, por más que preguntase omitía mis preguntas o las dejaba en el aire. No importaba, en solo una semana me llenó de regalos, flores y chocolates. Tarareando una canción salí con mi canasto después de toda una semana sin saludar ni a un vecino. Ciudad Azul seguía igual de magnífica y sonreí llenando mis pulmones de olor primaveral. Entre saludo y saludo pasaba casi en saltitos y con una enorme sonrisa entre las calles hasta la plaza. Allí los colores eran vibrantes, las frutas, las flores y hasta la música hacían de una plaza un lugar contrariado al caos, era algo así como un lugar seguro para muchos. —¡Eva! —llamó mi atención la dueña de una verdulería —¡¿Cuándo te nos casas?! —solté una risita. —¡Pronto, pronto! —ella río junto a mí pero mi sonrisa se fue apagando poco a poco al escucharlo. —¿De verdad? —voltee al instante con un pequeño dolor en mi pecho. Se me fue imposible entreabrir mis labios y reparar su perfecto rostro. Tragué saliva y agaché mi mirada. Ahí estaba, Clark, mi primer y único interés amoroso. Odiado por mi madre al ser dueño de una carnicería y amado por mi inocente corazón al mirarme como jamás nadie me había mirado. Incluso ahora, sigue teniendo en sus ojos ese brillo como si yo fuese lo más valioso de todo el lugar. —Clark —lo saludé aún sin mirarlo —, no esperaba verte hoy —remojé mis labios. Era verdad, había escogido justamente ese camino para no encontrarlo, pues sin querer mi corazón seguía queriendo mirarlo y amarlo a él. « ¡Clámate Eva! Ya tienes un amor, un amor real y para siempre » —Fui a tu casa preocupado al escuchar ciertos rumores … —levanté la vista apretando mis labios pues seguía igual de guapo —solo no quería creer que de verdad estuviese con ese … con ese … —suspiro apretando un paño blanco —. Eva —su rostro entristeció —, por favor dime que es mentira. —Clark … —Por favor dime que aún podré luchar por tu corazón —abrí y cerré mi boca sin saber qué decir. Él, muy delicado tomó mi mano entre las suyas buscando mis ojos. Nuestras miradas se conectaron y poco a poco nuestros rostros se acercaron. —¡EVA! —brinqué separándome de Clark al escuchar un grito enfurecido. En solo segundos fui arrastrada hacia atrás de una forma tan brusca que pensé que iba a caerme. —¡Aléjate de mi mujer! —habló entre diente con tanta cólera que la saliva salía entre éstos. Abrí mis ojos de par en par y un frío recorrió toda mi columna vertebral. Estaba en problemas, en grandes problemas.
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD