Le dije a uno de los guardias de Armando que me llevará y con la llave que me había dado Donna, entré. Empecé a repasar todos mis recuerdos, quería poder recordar y de repente algo cayó al piso, no sabía de dónde había salido, tenía las carpetas de la culpabilidad de Damián en una de mis manos y en la otra mi bolso abierto. Me llamo la atención, así que cuando vi que era y como tenía que verlo, busqué mi computadora y lo puse a correr. Las imágenes eran atroces, mi mente empezó a ver una película de terror y el protagonista era mi salvavidas, mi paz, mis ojos de miel y sonrisa sexy, y no lo podía creer. Connor estaba matando a alguien y la forma en que lo hacía, me llenó de miedo, de terror y no sé cuánto tiempo lo vi hasta que no pude más. Una imagen era peor que la otra. Sentía mi cor

