Capitulo 15

1018 Words
Capitulo 15. Paso una semana desde el día que nos enteremos qué Marisol estaba muerta, la policía investigo pero no consiguió ningún tipo de pistas al respecto, por nuestro lado cada día que pasaba nos sentamos más vigilados, no podíamos seguir en la ciudad teníamos que irnos lejos, pero yo no quería, no quería dejar todo atrás, mi hogar, mi empresa mis amigos, no era justo, lo peor es que nisiquiera sabíamos que nos podrían hacer esas personas. -Debemos de irnos ya, tengo una casa a mi nombre en Portugal, con el dinero que tenemos podemos comenzar un pequeño negocio... -No me quiero ir mamá, no es justo, porque tenemos que huir como si estuviéramos haciendo algo mal?- ella me ve mal, se que no soy de su agrado en este momento pero tampoco es para que se comporte de esa manera conmigo. -No Carolina, no hemos hecho nada malo, pero tu padre lamentablemente si, y nosotros disfrutamos de todo eso, por mucho tiempo, y ahora estamos solos, no tenemos protección, no somos nada, cualquiera nos podría hacer cualquier cosa y... -Vamos a la policía mamá, ellos nos pueden ayudar delatemos todo esto y así podemos seguir con nuestra vida- ella se rie y se para del sofá. -Eres estúpida? Nos mataran si decimos algo, esta gente tiene todo comprado, hablaré con tus hermanos que organizar nuestra ida, y espero que no sigas con la idea de quedarte, y si eso quieres lo tendrás que hacer tu sola. Ella se va y me deja sentada sola con mis pensamientos, quizás tenía razón, pero había algo dentro de mi que me decía que luchará que no dejara las cosas así, yo debía de luchar por mis cosas y tenía que quedarme sola lo haría, aunque eso me rompiera el corazón en mil pedazos. Salí del apartamento y me dirijo a la oficina, al entrar saludo a varios trabajadores y me siento a empezar a adelantar varios proyectos, cuando sin ningún tipo de aviso alguien abre la puerta de la oficina causando que me sobresalte, frente a mi estaba un hombre alto musculoso xon una mirada matadora, se me erizaron todos los vellos. -Buenas, venimos a desalojarla- dice este con una sonrisa y yo lo veo sin entender nada. -Lo siento, creo que se equivoco de oficina... este piso es mio no debo nada, así que no pueden desalojar así- este suelta una carcajada y hombres con su mismo aspecto invaden el espacio. -Esta oficina y esta empresa como muchas otras codas esta a nombre de su padre, y por consiguiente ahora pasaron a mi mando, así que ya sabes... muñequilla si no quieres que te pase nada, ni a ti ni a tu querida familia mejor vete ahora que puedes. No se porque pero el miedo hizo que tomara mi cartera mi lapso y me fuera con la cabeza abajo, no entendía un coño de todo lo que estaba pasando quería luchar si, pero sabía que yo sola no podía contra todos esos hombres, estaban armados y estaba segura que no solo me dañaría a mi si no también a mi familia y eso no era justo para ellos. Así que con la cabeza agacha, h con un nudo en la garganta llegue a casa de nuevo, al entrar estaban todos sentados en la sala, se callaron en lo que me vieron y yo me reí por dentro. No sabia en que momento pase de ser parte de esta familia a la persona que no querían cerca, sin saber porque se me escapa una lagrima de mis ojos, era de rabia de frustración, de tener que estar viviendo algo que yo no pedí y que pude haber evitado. -Mamá tiene razón debemos irnos. Todos se quedan en silencio viéndome como si no pudieran creer lo que acababa de decir, pero la misma chica que salió hace un rato no era esta, me habían quitado lo único que era mío, lo único que me quedaba, ya no tenía nada más aquí y en este momento huir era la única opción, dejar todo atrás pero al menos estaría con mi familia. -Caro, que paso?- Me pregunta José el cual se nota preocupado, así que seco mis lagrimas y tomo un poco de agua- habla de una vez mujer. -Yo estaba en la oficina, y fueron unos hombres me amenazaron y sacaron de ahí, dijeron que mi empresa como todo lo de mi padre era de ellos, estaban armados yo... no supe que hacer, no quiero que les pase nada, ni a ustedes ni a mi. -Te dije que esta gente era peligrosa, si me hicieran caso nos hubiésemos ido desde el primer día, debemos de irnos por el amor a Dios nos pueden hacer cualquier cosa si seguimos aquí- dice mi mamá alterada y José asiente. -Tienes razón mamá, nos iremos, hay que organizar todo. El día siguiente la pase recogiendo todo, solo nos llevaríamos lo necesario pero en este momento yo veía como si todo fuera necesario, José arreglo lo de los boletos, y el dinero ya que no podíamos viajar con tanto efectivo, me dolía mucho que Sophia no fuera con nosotros pero la entendia ella tenía su familia aquí no podía solo dejar todo por irse con nosotros, se que mi hermano estaba sufriendo por eso pero ahora lo mejor era irnos. Sin poder evitarlo comencé a llorar, llore por mi vida fallida por esa promesa de matrimonio que nunca llegó, por ese desamor que rompió mi corazón, llore por ser estúpida y no ver las señales y ayudar a mi padre obligarlo en ir a un médico, llore por que me arrebataron todo lo que creía mio, por sentirme tan inútil en estos momentos, llore porque estaba viviendo algo que yo no pedí, no busque, estaba viviendo las consecuencias de algo que ni sabia que existía. -Ya tienes todo?- me pregunta mi mamá entrando a la habitación en donde me encuentro en el suelo llorando como magdalena- no es momento para llorar Carolina, es hora de que dejes de quejarte y despiertes, ya basta de dar lastima.
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD