Capitulo 18

1467 Words
Orión, ¿dónde te has metido esta vez? Desapareces cada que estoy con visita, y ahí es cuando más te necesito, pequeño felino. Termino de hacer la sopa instantánea y la pongo en un tazón. Esto no es complicado, solo había que ponerla en agua caliente y esperar. Que fácil. Pongo las cosas sobre la charola de madera más un jugo y lo llevo con cuidado a la cama en donde se encuentra descansando. Él ve que voy llegando y se sienta con la espalda sobre la pared, pongo todo sobre sus rodillas y él empieza a comer. Lo miro, sonriendo sin darme cuenta. - ¿Por qué sonríes? -No, por nada. - ¿No vas a comer? -toma un poco de jugo y se limpia la boca con una servilleta. -Ya lo hice. - ¿Cuándo? -Son las tres de la tarde, ¿crees que no me dio hambre a la hora del almuerzo? -lo miro, divertida. Él asiente, entendiendo. Termina su sopa y sonríe. -Gracias. -No hay de qué. Levanto los platos y los llevo al fregadero. Una vez limpios me lavo las manos y vuelvo a la cama, donde él está sonriendo viéndome como un niño pequeño. - ¿Y esa cara? -me siento a un lado de él y le alejo unos cortos cabellos que hacían en su frente. Me toma la mano y empieza a dar pequeños círculos con su pulgar en mi palma. Nos quedamos un rato en un silencio no incómodo, quedando en nuestros propios pensamientos. Y lo que si me incomodaba pensar era el hecho de tener que decirle todo, del brillo en su cuerpo, de los golpes que recibió, y de mí. Pensar en decirle quién soy me aterra, no se como baya a reaccionar. Si se aleja de mi o si se queda, pero si no sería lo mismo no sé qué haría porque estamos empezando y perderlo todo me asustaría. Noto su mirada encima de mí. - ¿Quieres preguntar algo? -aprieto mis labios y sonrío. -No quiero incomodarte -dice, tranquilo-, pero no puedo dejar de hacerme preguntas. -Dije que te diría todo cuando descansaras, y ya han pasado dos días, así que ya es hora -subo mis piernas y me acuesto a su lado, sentada al igual que él-. Dime, responderé a todas tus preguntas -suspiro y me preparo aclarando mi mente. - ¿Por qué, hace dos días, tenía el cuerpo destrozado, pero luego ya no, gracias a ese brillo en mi cuerpo? ¿Y qué era eso? -El brillo en tu cuerpo es un… es como una medicina el cual cura cualquier tipo de herida física. En el proceso va rejuveneciendo la piel y la deja mejor que antes. Y, sobre lo de tus heridas… para que me puedas entender tendré que decirte todo desde el principio, pero eso podría traernos consecuencias o, podría hacer que nos separemos… -Nada en este mundo nos va a separar al menos que uno de los dos lo decida, así que, dime, te escucho -me acaricia la mejilla y me da un corto beso en la mano. - ¿Estás seguro de esto? Es decir, si te cuento todo podrías tener otra forma de verme a mí, y eso es lo que más me aterras, que me veas con otros ojos o, incluso, que no me reconozcas… -Sea lo que esté pasando tú siempre serás Freya, la chica de la cual estoy enamorado. Su tranquilidad, a pesar de lo que vio días atrás, me sorprende. Toda una gran bocanada de aire y lo expulso en un suspiro largo, lo miro y asiento. -Yo me llamo Freya Saturno, soy hija de Arion Saturno, y no soy de aquí, ¿recuerdas que hace unas semanas, cuando nos conocimos, era rara? Bueno, es porque yo no soy de aquí, es decir… soy de un lugar muy diferente -él me escucha muy atento, asintiendo cada que hace una pausa, y tranquilo-. Vine hasta aquí para cumplir con… con un trabajo o, más bien, una misión. - ¿Cómo de rescate y esas cosas? -Algo así, pero sí. Vine porque me dijeron que tengo que cuidar a una persona la cuál corre peligro hasta el día de hoy. Eso es lo que he estado haciendo… -Cada que desapareces -termina por mí. -Si. Pero, hay algo que se me salió de las manos, y eso puede ser terrible si llega a saberlo la persona que me envió hasta aquí o, incluso, si mi padre se llega a enterar, tanto yo como la persona involucrada estaríamos en total peligro. Y, lo que te pasó hace poco fue por eso, porque tú eres la persona que corre peligro y yo soy tu guardiana, me enviaron para cuidarte. Las personas o, los seres que te hicieron eso no son personas comunes y corrientes, sino que son, como dirían algunos, la muerte. Ellos se encargan de matar a quienes no siguen las reglas de mi mundo, y es por eso que te buscan a ti. No entiendo como es que no lograron matarte, pero gracias a eso es que estoy contigo en estos momentos. Ese día que te vi, el mundo se me vino encima, creí haberte perdido, no sabes lo que sentía. Luego, cómo sabía que las personas que te hicieron daño no usan armas letales, tuve que curarte con la única alternativa que tuve. Con hechicería. Busco sus ojos los cuales están en un punto fijo de mi rostro, sin decir o hacer nada. No puedo leer lo que piensa, solo lo veo parpadear, respirar y mirarme. Como si su mente no procesara todo lo que le acabé de decir. Acabas de decirle lo que eres, es lógico que va iba a entrar en shock. - ¿Nayan…? -Espera -me detiene, mirando a los lados seguidas veces-. Por eso es. Ahora todo tiene sentido. -Créeme, no te he mentido en lo que te he dicho, tampoco acerca de lo que siento, sé que luego de esto no… - ¿Eres como Nana? ¿O cómo mi madre…? -Y-yo… ¿De qué hablas? -Se perfectamente lo que ellas fueron, solo respóndeme esto, ¿eres como ellas, Freya? Te amo. -Si. Soy como ellas -agacho mi cabeza y mis lágrimas salen sin pedir permiso-. Aunque quieras irte lo entenderé, pero voy a estar aquí, cuidándote. No importa si quieres renunciar a todo, estaré aquí, cumpliendo mi misión… -Y yo estaré aquí, dándote fuerzas -sus brazos rodean mi espalda, su cabeza se apoya sobre la mía. No sé que hacer, solo parpadeo sin decir nada-. Eres como ellas, sabía que algo no estaba bien, y no eres buena para mentir como esa vez que me dijiste que te habías quemado. Nana me contó acerca de mi y de mi madre. Lo sé perfectamente porque ella me estaba preparando para saber enfrentar mis miedos, o eso me decía siempre que me hablaba de qué hacer cuando esté en peligro. Tienes familiaridad con ella y eso me hace sentir cerca. Sé porque ellos me buscan, y sé que te quiero a pesar de lo que me has contado. ¿Qué tiene de malo estar enamorado de una hechicera? Para mi es genial tener a alguien que es inteligente, es única y, sobre todo, que me conoce y sabe de mí. Nadie se había tomado antes el tiempo para siquiera hablar conmigo, ahora ya no me siento solo desde que llegaste y me manchaste mi camisa favorita -sonrío al recordar aquel día. La idea de alivio también puede vincularse a anular, borrar un sentimiento o una emoción que afecta a alguien de manera negativa, ese alguien era yo. Eso que me afectaba, que me hacía retroceder ante cada paso que daba, ya no está visible. Contarle todo fue algo muy difícil de hacer, pero cuando dices la verdad es mejor decirla tarde que decirla nuca, no lo dije tarde, o solo un poco por el miedo, pero eso ya se acabó. -Estoy enamorada de ti. Se separa de mi y me agarra la cara con ambas manos. -Dilo otra vez -suplica, con un brillo inmenso en su rostro. -Estoy enamorada de ti -confieso-. Me gustas mucho, tus cambios repentinos de humor, tu piel pálida y fría, tus ojos claros y almendrados hacen que me erice la piel con solo mirarme, tu sonrisa, esa que casa que la veo me llena de plenitud. Me enamoré de tu forma de ser tan particular, y no sé cómo, porque todo es tan repentino. Hace unas semanas atrás, muchas, solo me hacías perder la cabeza por lo irritante que llegabas a ser, pero eso cambió. Se queda perplejo, pero sonrío cuando él lo hace. -Te quiero conmigo hasta que uno de los dos decida lo contrario. Asiento, y beso su mejilla. -También te quiero.
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