Entramos a la casa de Clara y pude sentir esa paz que se debería sentir en un hogar, siempre quise vivir con ellos, siempre tuve ese deseo que se apoderaba de mí pero después caía a la realidad tan fuerte y lastimera que me ahogaba, creo que durante toda mi vida no he podido pensar en otra cosa y me reprocho una y otra vez el querer algo que no es mío pero he aprendido que debo aceptar mi realidad, los miro a todos riéndose y sonrío porque como pensé anteriormente, debo estar feliz porque aunque sea tengo a personas a mi alrededor que si me aman.
—Ven cariño, necesitamos hablar—la mamá de Clara me tomó por el brazo para llevarme con ella y vi a mi mejor amiga con los ojos entrecerrados, era obvio que le diría— ¿has podido pensar lo que llevo años proponiéndote? —la miré y suspiré—no Juli, no quiero más excusas, no quiero que pienses en nosotros, piensa en ti y en tu bienestar ¿Cuánto crees que soportaras? ¿Hasta cuándo crees que Mike se controlara? —Yo cerré los ojos para no pensar en lo de la noche anterior pero se repite como si quisiera atormentarme y el hecho de que todos hablen acerca de cosas referentes me molesta más—no, no me digas que se atrevió—abrí los ojos y la miré para negarlo porque no era eso lo que había pasado.
—Se lo voy a decir pero no se lo diga a su esposo, no quiero más problemas—ella me miró seria—Mike intentó entrar a mi habitación anoche, casi tumba mi puerta y pensé que lo haría, no dormí en toda la noche pensando en que entraría y me haría algo, pasé toda la noche pegada a la ventana por si acaso debía huir, es muy estresante vivir así pero no puedo ser una carga para nadie, no puedo—ella negó y tomó mi cara entre sus manos.
—No serias una carga para nadie, te lo aseguro. Nosotros te amamos como una hija más y nunca serias una carga para nosotros—la puerta se abrió llegando el papá de Clara y yo me separé para levantarme antes de derramar alguna lagrima, tenía que ser fuerte, desmoronarme nunca sería una opción y menos frente a Fred que siempre me ha enseñado a ser tan fuerte que nadie pueda atravesar mi coraza.
—Julieta ¿Cómo estás? —me preguntó al acercarse y negué sabiendo que ya le habían dicho a él también, no le respondí y me fui a la sala con los chicos porque de verdad no quería seguir escuchando más sobre el tema, ya no puedo con eso.
Me senté en medio de Baxter y Yahir porque tampoco quería estar cerca de Walter, aunque sea estos dos no me atosigarían con nada de mi casa porque no les gusta incomodarme con eso, me relaje poco a poco mientras veía la tv y me reía de las tonterías que decían mis amigos, pude dejar de pensar y concentrarme en el ahora.
Miré a Walter y suspiré, toma mi vida me ha gustado pero nunca he podido decírselo aunque sea clara la atracción de ambos, no me he sentido capaz de tener una relación amorosa, no teniendo a la sombra de Mike detrás de mí, no teniendo a Lucie vigilando mis pasos, no viviendo en el infierno en el que vivo, la mirada de Walter chocó con la mía y yo le sonreí genuinamente porque hace muchos años esa misma mirada fue la que me salvó en aquel edificio y la que hasta ahora me ha podido sostener.
Me espabilé y en eso escuchamos a Alice llamarnos para comer, los salvajes de mis amigos salieron corriendo al comedor seguidos de Clara y de mi quien me había agarrado del brazo pero sin dirigirme la mirada porque sabía que le diría algo, ella sabía que no me gustaba involucrar a sus padres pero ella nunca me ha hecho caso y ahora sé que nunca lo hará, que mientras ella crea que sea lo correcto nadie la va a parar nunca y eso lo admiro porque tiene una firmeza implacable que sé, la llevara muy lejos.
—Sabes que tenemos que hablar—ella asintió sin decir una palabra mientras entrabamos al comedor donde todos estaban sentados.
—Oh Alice, eso huele delicioso—dijo Baxter con una gran sonrisa.
—Es cierto, ya quiero probarlo—dijo Yahir y yo me reí sentándome al lado de Clara.
—Nunca existirá mejor comida que la suya—dijo el lame botas de Walter y Fred se rio.
—Deja que tu mamá sepa de esto y ya, dejen de adular a mi esposa y comiencen a comer antes de que se enfríe—todos comenzamos a comer mientras charlábamos amenamente, yo igual sentía una presión en mis hombros porque sabía que después que ellos se fueran tendría que enfrentar a los padres de Clara que se habían convertido al pasar de los años en unos para mí también.
—Ya van a regresar a clases y este es su último año ¿ya saben que quieren estudiar? —yo me encogí ante la pregunta de Alice, eso lo había pensado mucho pero nunca había llegado a una respuesta porque mi futuro era muy incierto, no podía tener las cosas claras a través de tanta basura que hay en mi vida.
—Estamos en eso, Zara y yo queremos ir a la misma universidad—dijo Baxter con una sonrisa nerviosa—por eso no está aquí, sigue estudiando como una frenética y la entiendo porque sus padres son muy exigentes, yo en cambio soy muy inteligente y capaz—todos nos reímos pero no porque sea mentira sino porque aunque no lo muestre, Baxter es un nerd de primera.
—Yo quiero estudiar muchas cosas, creo que no podré decidirme este año—Yahir es ese tipo de persona indeciso pero que al final toma muy buenas decisiones.
—Yo quiero estudiar medicina y estoy luchando para que sea así, tendría que irme de aquí pero será por un bien mayor—dijo Walter y yo sentí una punzada muy fuerte en mi corazón.
—Yo, como ustedes saben, quiero ser una periodista muy famosa y por eso voy a estudiar comunicación social esperando que si me den la beca en la universidad que quiero—todas las miradas fueron dirigidas hacia mí y yo sabía lo que quería estudiar, era algo que amaba pero mi futuro borroso no me dejaba ver más allá de lo que estoy viviendo justo ahora.
—Yo… no sé—dije eso y seguí comiendo sintiendo la mirada de todos sobre mí, suspiré y levante la mirada—en realidad quiero estudiar medicina o si no puedo eso, quiero estudiar literatura pero saben que es difícil para mí, que no tengo los recursos y que me den una beca teniendo a los padres que tengo es muy difícil, ni siquiera media beca podrían darme porque ¿Quién pagaría el resto? —suspiré y dejé el tenedor mientras todos estaban en silencio.
— ¿Quién te dice que no podrás? ¿Quién te dice que no te darán una beca? Eres inteligente, siempre lo has sido y sabes que puedes pero tú misma te saboteas, deja de pensar de esa forma y enfrenta las cosas de una vez por todas, sabes que puedes pero tú misma te frenas o acaso crees que no te ayudaríamos—dijo Fred y yo solo agaché la cabeza—no vuelvas a decir tonterías como esas y ve pensando bien que es lo que estudiaras—después de eso se levantó y se fue.