_____ La puerta está entreabierta cuando escucho los golpes suaves en la madera. Me hundo un poco más en el agua caliente del gran jacuzzi del lujoso baño, deduciendo que su habitación debe estar en el segundo piso de este elegante lugar. —Hola —saludo con voz tranquila. —Hola, bandido —respondo al escuchar su voz. Sonríe al escuchar el seudónimo, como si encendiera algo en él. Camina hasta mi bolso y lo observo deslizar más billetes dentro de mi cartera. Lo hace con total naturalidad, completamente desnudo, como si la desnudez fuera parte de su esencia y no le importara ser visto. Solo lleva una fina cadena dorada con un medallón grabado que no logro descifrar, pero que lo hace aún más llamativo. En su mano brilla un anillo de matrimonio que nunca se quitó, a diferencia de la mayoría d

