bc

MI PECADO MILLONARIO

book_age18+
64
FOLLOW
1K
READ
billionaire
revenge
dark
forbidden
love-triangle
contract marriage
BE
one-night stand
reincarnation/transmigration
HE
escape while being pregnant
love after marriage
age gap
forced
opposites attract
second chance
friends to lovers
pregnant
arranged marriage
curse
playboy
badboy
kickass heroine
neighbor
single mother
blue collar
drama
sweet
bxg
lighthearted
kicking
bold
city
office/work place
cheating
childhood crush
disappearance
enimies to lovers
lies
rejected
secrets
musclebear
love at the first sight
affair
friends with benefits
polygamy
surrender
addiction
assistant
like
intro-logo
Blurb

Mi vida nunca fue sencilla.Mi madre me dio todo lo que tenía, incluso lo que no le sobraba, y yo aprendí demasiado pronto que el amor también se paga. Pude ir a la universidad, entre becas, trabajos forzados, turnos interminables y noches sin dormir. No vivía, resistía. Hasta que él apareció y convirtió todo mis problemas en debilidades. No debía enamorarme. No de un hombre que solo me ofrecía migajas envueltas en mentiras. No de alguien que me besaba como si me poseyera, pero me escondía como si fuera un pecado. Pero cada vez que su boca encontraba la mía, olvidaba quién era y cuál era mi lugar. Olvidaba que yo solo era su secreto.Y que él no era solo un hombre. Era Eros Cross. El futuro presidente de los Estados Unidos…y el error más peligroso de mi vida.

chap-preview
Free preview
No debería estar aquí
Durante siete años fui la compañera de Eros Cross. La única mujer a su lado. La que celebraba cada discurso como si fuera propio. La que le corregía cada palabra antes de que el país la escuchara. Su asistente. Su consultora política. Su sombra. Estábamos tan cerca de lograr nuestros sueños. O eso creí. Porque nunca fueron míos. Cuando llegó el momento de la verdad entendí lo que siempre fui: no su compañera, no la mujer que amaba. Era su amante. La que calentaba su cama cuando ella no quería. La que estaba disponible cuando el país dejaba de necesitarlo. La que no existía en público. No era nadie hasta que él me encontró. Hasta que él decidió verme. Pero ya no era la misma. Con el orgullo más grande que la Casa Blanca, tomé mis cosas y me fui. Con un secreto en mi vientre que algún día el mundo conocería. ********************&******************** 🩷POV Victoria Cameron No debía estar aquí. Pero ¿cómo perderme el cierre de campaña de mi Eros? Habíamos trabajado siete años para este momento. Siete años a su lado. Siete siendo un equipo. Me dijo que me alcanzaría en Cabo después de las elecciones. Pero los dos sabíamos que no iría. Porque iba a ganar. En unos días sería uno de los presidentes más jóvenes de Estados Unidos…Y también el más guapo. Sonreí sola. Me hubiera gustado traer a mi patito. Estaría tan orgulloso de ver en quién se convirtió su padre. Pero no aceptaban niños. Lo dejé con la niñera. Solo por hoy. Esta noche debíamos celebrar. —Victoria, todo impecable como siempre —dijo Andrew al pasar a mi lado—. Pensé que ya estarías en Cabo. —Eros compró los boletos —respondí—, pero no podía irme sin verlo ganar. Además… tengo que votar por nuestro candidato favorito. Andrew sonrió. —Estoy orgulloso de él. Aún no es oficial, pero todos saben que ganará. —Es casi un hecho —sonreí orgullosa. Hubo un silencio breve. —¿Has pensado en lo que viene después? —preguntó intrigado. —¿Después? —El presidente debe estar casado. Imagino que Eros ya gestionó la licencia. Hace ocho meses fuimos al juzgado. Mi corazón dio un salto. —¿Cómo que fueron al juzgado? ¿Y por qué yo no lo sabía? —Fue durante un viaje que hiciste junto a Patricio. Pensé que lo sabías. El aire se volvió más denso. —Quizá quiere sorprenderte —añadió Andrew. Eros no era hombre de sorpresas. Era hombre de planes. Entonces recordé los papeles que me hizo firmar hace un tiempo. Su voz baja. “Confía en mí.” “Estaremos juntos para siempre.” Quizá ya había firmado nuestro certificado de matrimonio y aún no sabía. Eros siempre tenía todo pensado. No dejaba nada al azar. —Será cuestión de firmar algún documento —dije, restándole importancia—. Ya habrá tiempo para la ceremonia. —Así que serás la primera dama más joven y más hermosa —bromeó Andrew con una reverencia. Me encogí de hombros. —Todo sea porque Eros gane. Tenemos que frenar las acciones del ICE cuanto antes. Andrew rió. —Claro. Solo por el ICE. Que se amen no cuenta. No respondí. A Eros no le gustaba que hablara de nuestra intimidad. —¿Celebramos después? —preguntó Sonreí con picardía. —Hoy quiero celebrar con mi candidato a solas. Patricio se queda con la niñera. Tenemos la casa para nosotros después de mucho tiempos. —Nada más no me hagan tío antes de tiempo. Soy muy joven aún. —Tienes treinta y cinco, Andrew. Ya es hora de que seas papá. Él cambió de tema. Siempre lo hacía. Soltero, guapo y millonario. El sueño de cualquier mujer. Excepto el mío. Ya vivía mi sueño junto a Eros. —Iré por Eros. Escóndete si quieres sorprenderlo. Y eso hice. Me mezclé entre los meseros mientras todo se preparaba: catering, luces, el escenario impecable. El lugar reservado para él, para el partido, para la historia. Eros llegó puntual. Siempre puntual. A su lado, Andrew. Y detrás… Olivia Lennox. Nueve meses en el partido. Nieta de fundadores. Hija del hombre que sostenía media estructura política. No me caía mal. Solo no me gustaba cómo miraba a mi Eros. Como si fuera un dios. Lo era. Pero era mío. Aunque nadie además de Andrew lo supiera. La rueda de prensa comenzó. Eros respondió como siempre: directo, preciso, afilado. No adornaba sus palabras. No necesitaba hacerlo. Hablaba de inmigración con firmeza, de reformas con empatía. Se esforzaba por hablar en español cuando era necesario. Yo lo ayudé con eso. La gente lo adoraba. Y yo también. —¿No hay más preguntas? —preguntó al final. Una reportera levantó la mano. —Sabemos poco de su vida privada. Soltero, sin hijos. ¿Hay alguien en su corazón? ¿Planes de boda? Es casi un requisito para la presidencia. Eros sonrió. —Lamento decirle que está equivocada. No soy soltero. Hizo una pausa. Sus ojos recorrieron el salón… hasta que se encontraron con los míos. —¡Sorpresa! —susurre. Luego una leve sonrisa. Le lancé muchos besos. El sonrió. —Entonces, ¿tiene pareja? —insistió la periodista. Él asintió. Se inclinó hacia su jefe de seguridad y murmuró algo. Jeff levantó la vista. Me encontró. Caminó hacia mí. —¡Hola Jeff! —dije amable pero él no sonrió como de costumbre. —Tienes que acompañarme —dijo serio, tomando mi brazo. Asentí, pensando que me llevaría al escenario. Pero me condujo hacia la salida. —¿A dónde vamos? —Lo siento, Victoria. Tengo que sacarte de aquí. El mundo se inclinó ligeramente. —No entiendo… Entonces escuché la voz de Eros amplificada por el micrófono. Me detuve. —Soy un hombre casado desde hace unos meses. Un murmullo recorrió el salón. —¿Se casó para ganar la presidencia? —preguntaron. —No —rotundo, definitivo. —Pero, si lo hubiera hecho, lo diría. Mi compromiso con el país es lo más importante. El país. Siempre el país. —¿Quién es la afortunada? Mi corazón latía con fuerza. Claro. Ya entendí. Eros quería protegerme del impacto mediático. Sacarme antes de anunciar nuestra relación. No estaba lista para la prensa. Pero él sí. —Está aquí. Y se las presentaré en un momento. Cariño, ¿puedes venir? Me detuve. Me di la vuelta para volver hacia el salón. ¿Por qué le pidió a Jeff que me sacara? y ahora…¿me pedía regresar? Jeff tomó mi brazo nuevamente. Cuando nuestros ojos se encontraron me miró con algo parecido a compasión. —Debo ir con Eros —dije pero él negó con la cabeza. ¿Qué está pasando? —Victoria… no está hablando de ti. Todo empezó a dar vueltas alrededor de mí. Pero aún así me solté de su agarre y caminé. Abrí la puerta de golpe. Entonces… Lo vi. Su brazo rodeando la cintura de Olivia. Su mano firme en su cadera. La otra… sobre su vientre. —¿Y cuándo nacerá su bebé, señor Cross? —Mi esposa tiene cuatro meses —respondió con serenidad—. Muy pronto conocerán a nuestra familia. Nuestra familia. Olivia lo miraba con devoción. Como yo lo había mirado durante años. Él sonreía. Esa sonrisa que creí mía. Sus ojos recorrieron el público… hasta encontrarme en la puerta. Se detuvieron. No vi culpa. No vi miedo. No vi amor. No vi nada. Y entonces entendí. No fui compañera. No fui prioridad. Fui una pieza. Estaba a punto de avanzar. De gritar. De destruirlo frente a todos. Pero algo golpeó mi cabeza. Luego solo hubo oscuridad y silencio.

editor-pick
Dreame-Editor's pick

bc

MI POBRE ESPOSO MILLONARIO

read
13.0K
bc

Domando al Amor

read
6.4K
bc

Una niñera para los hijos del mafioso

read
59.5K
bc

el amor lo cura todo

read
1.4K
bc

La esposa rechazada del ceo

read
222.7K
bc

Bajo acuerdo

read
49.7K
bc

Tras Mi Divorcio

read
576.8K

Scan code to download app

download_iosApp Store
google icon
Google Play
Facebook