Me rompieron y yo lo permití

1512 Words
Gianna Pasan las horas, los días y nada mejora para mi, cada día siento menos ganas de vivir para que seguir aquí en este mundo si solo sufriré, me estoy dejando llevar por la depresión, mi reflejo solo muestra un cuerpo más no mi esencia, ¿quien era yo? ¿a donde e ido? ¿a donde fue mi sonrisa? ¿donde quedo mi brillo?, solo soy un cuerpo vacío, sin sentimientos, camino por la casa limpiando, cocinando, solo sirvo para esto. Estoy viviendo para servirles a esos idiotas, que se burlan en mi cara, ella me odia lo veo en sus ojos y él solo quiere poder, es alguien ambicioso, ¿por que no lo vi antes?, le va bien en su carrera, por que la niña rica le pide a su papi que le ayude, Selene es hija de uno de los hombres más ricos de Italia, el dueño de las empresas de Grupo Ferrer, Pietro escogió bien a su amante, ¿Por que tenerme a mi aquí? si con ella lo tiene todo, él señor Ferrer estará enterado que su hija, se a convertido en una amante, estoy seguro que ante él an mentido, hace unos días escuche que él, no lo acepta pero que le está ayudando a ser uno de los mejores abogados, para que pueda ser digno de su princesa. A veces me pregunto ¿Por que no me fui desde aquella primera bofetada? ¿que me que de esperando? los demás golpes que vinieron después ¿Por qué no le dije a Chia la verdad? ¿Por qué no confie en ella? quizás si me hubiera alejado desde ese día el no me habría encontrado estuviera lejos de aquí lejos de ellos. A mi mente viene aquella mirada azul fría, pero que al verme a mi se suavizo, no se hace cuanto no lo veo, ¿un mes? ¿o quizás dos?, son tantas preguntas las que me hago a diario son miles de preguntas en mi cabeza. Estos días me la e pasado con nauseas y mareos, estoy débil e perdido peso, es poco lo que me alimento, mi piel está pálida, no e salido al sol en mucho tiempo, mis brazos están llenos de moretones, que van desapareciendo, cuando Selene se queja de mi eso es lo que recibo una paliza. Observo las estrellas desde la ventana de mi habitación, brillan tan hermosas, quisiera brillar como ellas-¿Y si termino de una vez con este sufrimiento?- dije para mi- ya es pasada medianoche, ellos deben estar dormidos, Selene prácticamente vive aquí, salgo de mi habitación sin hacer ruidos, bajo a la cocina tomo un cuchillo, luego voy al estudio que Pietro tiene en la casa entro y cierro la puerta tras de mi, busco en cada cajón mi móvil debe estar por aquí, busco por todos lados y nada, encuentro un cajón se encuentra bajo llave, busco algún objeto con que abrir, uso el cuchillo y nada, no abre, sobre el escritorio se encuentra un pequeño cofre, lo abro y ahí esta la llave sonrió para mi, pruebo abrir el cajón ¡bingo! este abrió y ahí se encuentre mi móvil, lo enciendo ruego por que tenga algo de batería, mis manos tiemblan estoy nerviosa, espero no se despierten, el móvil enciende, marcó el número de Chia, estoy decidida e tomado la decisión es la única forma, Chia no responde, intento de nuevo, y responde. - Si diga- dijo en cuanto contesto. - Chia.. soy Gianna- dije las lágrimas se acumulan en mis ojos. - ¡Oh por Dios! Gia eres tú, no vi tu nombre, ¿como estas amiga?, ¿por que no llamabas? estaba preocupada por ti- pregunta angustiada. - Per... Perdón Chiara- menciono y se me escapa un sollozo. - Gia ¿estas bien que pasa?- suena preocupada. - Perdón, por... por no confiar en ti.. perdóname...- dije en medio del llanto. - No te entiendo Gianna, Por favor ¿dime que estas bien Gia?- escucho su voz quebrarse- me.. me estas asustando Gia. - Lo.. lo siento ¿si?, tu siempre fuiste la más fuerte de las dos recuerdas, yo siempre fui débil y sensible, tú siempre me protegias de quien me molestaba recuerdas... - Gia... di... dime ¿que pasa? ¿donde es.. estas voy por.. ti?- dijo entre lágrimas. - No llores Chia, y no vengas te amo hermana, recuerdame sonriente, no puedo hablar más, esta es la única salida Chiara, cuídate. - ¡Gianna! ¡Gianna! ¿ que harás ?, no hagas nada ¿si? iré por ti- me duele escucharla así pero necesitaba despedirme de ella. - Me... me rompieron, yo lo permití, no vengas te amo Chiara adiós- dije y corte la llamada, mis lágrimas no paraban de salir la extrañaba tanto, debo hacer esto antes que despierten. Con mis manos temblando tomé el cuchillo y me arme de valor, lo puse en mi muñeca derecha e hice un corte la sangre comenzó a gotear, lo tomé con esa mano y lo puse en mi muñeca izquierda e hice otro corte, el objeto resbaló de mis manos, comencé a sentirme mareada, caí al piso mi visión comenzó a ser borrosa, aquí acabó mi vida si en esta no pude ser feliz, tal vez en otra vida pueda encontrar esa felicidad que anhelo, solo lamento lastimar a la única persona que en verdad me quiso Chiara, mis ojos se cerraron poco a poco todo se volvió n***o, y ya no sentí dolor. .... Escucho voces a mi alrededor, trato de abrir mis ojos, los siento pesados, la luz me molesta, los abro poco a poco adaptandome a la luz, sigo escuchando las voces pero no logro distinguirlas aún, trato de moverme pero estoy atada a la cama, volteo a ver a mi alrededor, estoy en un cuarto de hospital, y estoy atada a la camilla, y ahí en una esquina están ellos, mis verdugos, Selene y Pietro ellos son los que discuten ahí en susurros, vuelvo a cerrar los ojos no quiero que me vean despierta. - Es tuyo Pietro, dímelo el bebé es tuyo- pide Selene. - No lo sé ¿contenta? no sé si sea mío, debemos esperar a que hagan la ecografia y nos digan cuantas semanas tiene- dijo Pietro ambos hablan entre susurros. - Infeliz, me dijiste que ya no tenias nada con ella- menciona una molesta Selene. - Es mi esposa Selene la puedo tener cuando quiera- respondió él. - Recuerda todo lo que estoy haciendo por ti Pietro, sea tuyo ese bebé o no debes hacer que aborte entiendes- advierte ella escucho pasos, alguien sale de la habitación dando un portazo. - Maldición- murmura Pietro, la que salió fue Selene, y luego lo escucho salir a él. Abro mis ojos de nuevo, ellos hablaban de un bebé, ellos estaba hablando de mi, eso quiere decir que estoy embarazada, no, no, puede ser posible, y si es así que no sea de Pietro por favor no, lágrimas comienzan a salir de mis ojos, quería morir y aquí estoy atada en una camilla de hospital, ser madre es uno de mis sueños, lo era cuando creí estar con él hombre que amaba, pero ahora que conozco como en verdad es, que le daré a mi hijo en esa casa, además Selene dijo que me harán abortar, no Dios no permitas eso, se que quería morir, pero no sabía que había vida dentro mi, no solo iba a morir yo si no mi bebé también. Escucho ruidos afuera, cierro mis ojos de nuevo- Si señor, le daré todos los detalles, la primera ecografia, por el estado en que ella venia solo evaluamos como estaba el feto, pero la doctora que la chequeo dijo que tenia aproximadamente doce semanas de embarazo, pero repetiremos la ecografia- escucho que dice un hombre debe ser un médico. - Gracias doctor, necesito estar seguro de las semanas que tiene el bebé- menciona Pietro, siento que quitan las cintas con que me tenían sujeta a la camilla, el doctor cubre mis piernas y levanta la bata, siento un gel frío en mi vientre. - Ahí esta el feto, y si tiene un aproximado de doce semanas de gestación, y todo esta perfecto, con él ¿Quiere escuchar sus latidos?- pregunta el doctor. - No gracias doctor- responde Pietro en tono serio. - Bueno, me retiro- dijo y escucho que salen ambos, y yo solo puedo pensar que el bebé no es de Pietro, gracias Dios ese hombre no merece ser padre. Trato de volver a dormir me siento débil y cansada, escucho que abren la puerta de nuevo, la persona que entro se acerca a mi y toma mi mano, su toque el suave- Gianna, aquí estoy, despierta por favor, te extraño amiga perdón por dejarte sola- la escucho llorar, Chia esta aquí. - Chiara- menciono abriendo mis ojos, la veo ahí vestida como enfermera, lleva mascarilla. - Gia esta bien, gracias Dios, se acerca a besar mi frente y me abraza, ambas lloramos, la extrañe tanto...
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