Me agaché, agarré su m*****o y até con la hebra la base del mismo junto a sus preciados huevos, apreté con tanta fuerza que por un momento creí le arrancaría su virilidad. Di varias vueltas más e hice un nudo. JC respiraba agitado, pero parecía disfrutarlo. —¿Te gusta? —susurré en su oído, no intentó contestarme— Espero que lo que sigue te guste más que ésto —me agaché, tomé un hisopo de la caja, lo lubriqué con mi saliva y lo inserté por completo en su uretra. JC se retorcía pero no emitía ningún sonido. Me levanté y busqué algunas cosas más para extender su tortura. Encontré las pinzas que antes había usado Herald en mis pezones. Las coloqué en los pequeños puntos que sobresalían del pecho de JC y éste cerró sus ojos con un gesto de dolor. No me detuve allí, seguí con la búsqueda y tr

