En ese instante, Marchal coge la table de las manos de Meneses, y dice: — El robo de energía fue una idea fabulosa, esto es grandioso, si seguimos así, vamos a tener tanto dinero. — Si, si, es grandioso, lo de abajo son los contratos de las vías. — Así veo, todo está bien. — De todo esto tan bueno, solo hay una pequeña cosa. — ¿Cuál es esa pequeña cosa? — Hay un sector muy pequeño que se queja por los cortes de luz, y yo creo que de pronto salgan a reclamar. — No van arregla mar nada, todos ellos son fieles a mí, además, yo tengo el control de todo el pueblo y el control de la policía, que aguanten un tiempo hasta enriquecernos por completo. En seguida, Meneses y Marchal se ríen bastante. Cuando Idalia entra a la oficina, y azota la puerta de mucha rabia. Haciendo que Marchal se le

